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:: 20.3.11 ::
La lengua del tilo - foto: roberto aguirre molina
:: ROBERTO AGUIRRE MOLINA 5:49 PM [+] ::
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Poemas de Vasko Popa -Васко Попа- (Grebenac, Serbia, 1922/1991)
extraído de: “Poesía”, Fondo de Cultura Económica -1985
Traducción: Juan Octavio Prenz
Canción de la joven verdad
Cantaba la verdad en lo oscuro
En la cumbre del tilo en medio del corazón
El sol madurará decía
En la cumbre del tilo en medio del corazón
Si los ojos lo iluminan
Nos reímos de la canción
Atrapamos y sujetamos la verdad
Y bajo el tilo la degollamos
Los ojos estaban ocupados
Afuera en otra oscuridad
Y nada vieron
*
El tilo en medio del corazón
El tilo florecido en medio del corazón
Bajo el tilo sepultado un perol
En el perol doce nubes
En las nubes el joven sol
Cavamos por el perol en el corazón
Exhumamos doce nubes
El perol huyó con el sol
De una hondura a otra
Con los ojos absortos miramos la última hondura
Más profunda que la propia vida
Dejamos de cavar
Talamos el tilo para calentarnos
Hacía frío en torno al corazón
*
2
Me he extendido ante ti
Lobo cojo
Reposo entre tus estatuas
Deformadas e incendiadas
Y revestidas de barro
He caído entre ellas
Con el rostro en tus sacras ortigas
Y con ellas ardo
Mi boca está llena
De su carne de madera
Y de sus cejas doradas
Me he extendido ante ti
Dime con un chirrido que me levante
Lobo cojo
*
4
Vuelve tu mirada hacia mí
Lobo cojo
Y aliéntame con el fuego de tus fauces
Para que cante a tu nombre
Con la remota lengua de tilo
Traza en mi frente con tu garra
Dibujos y líneas celestiales
Para que llegue a ser intérprete de tu silencio
Y muérdeme la mano izquierda
Para que me reverencien tus lobos
Y me proclamen su pastor
Vuelve tu mirada hacia mí
Y no fijes los ojos en tu derribada estatura
Lobo cojo
*
Estirpe lobuna
Bajo los tilos en el Banato
Mi bisabuelo Ilia Luca Morun
Encontró dos lobitos
Los cargó entre las orejas del asno
Y los llevó a la granja
Los alimentó con la leche de oveja
Y les enseño a jugar
Con los corderos
Ya fuertes los llevó
Al mismo lugar bajo los tilos
Y allí los besó y rebautizó
Desde la infancia espero
Que el número de mis años
Se iguale al de mi bisabuelo
Para preguntarle entonces
Cuál de esos dos lobitos
Era yo
*
La casa
Acompañado por el primer sol invernal
Vino a visitarnos Agim
Segador de algún sitio de Príshtina
Nos trajo dos manzanas rojas
Envueltas en un pañuelo
Y la noticia de que tiene casa
Finalmente Agim tienes un techo
No tengo techo
Se lo llevó el viento
Tienes tal vez puertas y ventanas
No tengo ni puertas ni ventanas
Me las arrebató el invierno
Tienes al menos cuatro paredes
Tampoco tengo las cuatro paredes
Tengo sólo la casa te he dicho
Para lo demás me será fácil
*
Lectura del miedo
Con miedo abro la carta
De mi conocido extranjero
La primera en treinta años
Con miedo aún mayor leo
Nos parece
Que nada se mueve aquí
Pero también así
Se puede vivir
Sólo que nosotros no lo sabíamos
Y nos moríamos de miedo
*
Debate sobre el rocío
El discípulo de Fulcanelli
Me enseña su horno Atanor
Tomándome de la mano
Me saca de su taller
Y me conduce al jardín
Me muestra la hierba
De la cual quita el rocío
Para preparar la Obra maestra
Se acerca a mi oído
Predican que el agua es H2O
Y no sueñan que las nubes
Son también planetas
*
Tilos repatriados
Mi conciudadano albañil
No puede olvidar la tala
De árboles en su calle
Con sus manos se cubre los ojos
En el sueño me atacan pájaros
Cuyas alas son hojas de tilo
*
:: ROBERTO AGUIRRE MOLINA 1:03 PM [+] ::
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:: 16.3.11 ::
paisaje - foto: roberto aguirre molina
:: ROBERTO AGUIRRE MOLINA 10:31 PM [+] ::
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Los simios
J. Rodolfo Wilcock (1919-1978). en: “El estereoscopio de los solitarios”, Sudamericana, 1998.
Existe un mundo parecido en todo a este, pero en el cual el hombre no ha aparecido para coronar la obra de la evolución. Su lugar en cambio está ocupado por ciertos simios amarillos, blancos y negros, muy activos e industriosos. Estos simios se reproducen con notable facilidad; y como tienen el cuerpo completamente desprovisto de pelos, o de cualquier otra defensa natural, también ellos tienen que cubrirse con indumentos que recogen del mundo vegetal, o bien, cuando las circunstancias lo permiten, con pelos y pieles arrancadas a los otros animales. Son muy sanguinarios, sobre todo con relación a las otras especies comestibles; por eso es muy probable que dentro de poco consigan exterminar no solamente estas especies de las que se alimentan, sino también muchas otras hasta ahora consideradas indigeribles; después de lo cual tendrán que comerse entre ellos. Dicen que éste es su destino cíclico e inevitable, que se repite cada dos millones o miles de millones de años, más o menos.
El cerebro de estos simios gemelos nuestros está tan desarrollado como el cerebro humano; sólo que, en vez de ser individual, la de ellos es una inteligencia colectiva. Cada grupo, por decirlo así, étnico, tiene su mente, y cada uno de los simios, desde el punto de vista del intelecto, representa una mera célula o átomo del organismo racional social. De estas colectividades no habrá más de trescientas; corresponderían más o menos a lo que en nuestra Tierra llamamos naciones. Dichas naciones de simios, que constituyen los verdaderos individuos del planeta hermano, son extraordinariamente compactas; como ciertas colonias de hormigas, pueden considerarse teórica-mente inmortales. No se desplazan casi nunca de la región, bastante extensa, que desde el origen de los tiempos le ha sido asignada a cada nación; todos sus miembros hablan el mismo idioma, un lenguaje en gran parte compuesto por chillidos y gesticulaciones; tienen las mismas costumbres y en raras ocasiones se cruzan con miembros de otras naciones, o mejor dicho supraindividuos; dichas cruzas están particularmente mal vistas y de in-mediato son devorados por los otros simios.
De tanto en tanto, uno de estos individuos-colonias, envalentonado quizás por el temporario (en la perspectiva de los siglos) predominio numérico, trata de imponerse a los otros individuos similares y destruirlos. Intentos no sólo dañinos sino también vanos, ya que la esencia misma de las colonias de simios es su característica inmortalidad; e incluso si todos los simios de una región tuviesen que morir bajo los dientes de un enemigo, siempre quedaría alguno, escondido por ejemplo en una grieta, en condiciones de producir otros, y estos otros hablarían el mismo idioma que los desaparecidos y continuarían pensando con la misma rígida e indestructible mente local.
:: ROBERTO AGUIRRE MOLINA 10:22 PM [+] ::
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:: 10.9.10 ::
foto original: Juan R. Neme (intervenida por roberto aguirre molina)
:: ROBERTO AGUIRRE MOLINA 6:26 PM [+] ::
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Juan Manuel Inchauspe (Santa Fe, 1940-1991)
Hermano Juan
¿Cuántas veces quedamos en encontrarnos? Todos, de una manera u otra tenemos esa costumbre de alargar el encuentro, de no mostrar las emociones. ¿Cuántos libros hemos editado estos años? ¿Cuántos poetas fueron consultados para las decisiones importantes? Siempre tenías tiempos distintos para todo; por eso, cuando fuimos a buscar un poema, el tuyo todavía estaba en aquel cajón donde esperaba el paso de los años: Un poema es, debe ser, una piedra.
Obtuvimos, eso sí, el silencio del gran maestro: la poesía nos impone estar lejos de las luces, de aquello que confunde y quita tiempo para la reflexión; otra vez, con su persona, el maestro nos entrega otra lección y nos muestra cómo ser artista de la vida.
Hoy estuvo por aquí, entre los recortes de un diario y me ha visto llorando frente a una página en negro: el llamado del silencio es incomprensible para la voz, no hay distancia que sea tan lejos como la cercana: lo lejos empieza aquí. Roberto Aguirre Molina
Publicado en “Diario El Litoral”, Santa Fe, 15 de Junio de 1.991.
:: ROBERTO AGUIRRE MOLINA 6:24 PM [+] ::
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:: 12.8.10 ::
ongamira: arvolitos e piedras, foto: roberto aguirre molina
:: ROBERTO AGUIRRE MOLINA 10:31 PM [+] ::
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Poemas de J. C. Bustriazo Ortiz
Elegias de la Piedra que canta, Ediciones Alpataco, Santa Rosa, La Pampa, 1969
(el diseño de esta pagina no permite presentar los poemas al modo en que fueron publicados)
*
te
estuve
yo
quemándome
en
tu
agua
*
Cuando en la noche tan te ensalobritas
y me pareces ya luz lastimada…
entre flores estás entre colores estás piedra que canta entre hojas floridas oh piedra sonreidora yo te tengo entre flores entre perfumes vos tan vos perfume entre flores te estás te tengo en flores tan flor vos misma piedra de oro me miras y me miras con los pechos floridos piedra que canta tan que me cantaste entre flores te tengo y tus ojos me aroman flores de agua de tu remoto mar tus ojos piedra que pude abrirte una vez sola entre hojas miradoras me estás viendo entre flores te tengo entre flores te tengo!
*
Tan huesolita que te ibas
tan envidiada de qué sombras la tierra ardía huesolita la siesta ardía melodiosa tan como ibas tu sonrisa era una piedra arrobadora y era otra piedra mi costilla dulcequeamarga solasola cuajada de alta pedrería eran tus voces tan palomas eran tus manos piedras finas guitarra tan azuladiosa eras la piedra que acaricia piedra te ibas quién te roba última brisa de la brisa o flauta mía o leja y rota tan huesolita que te ibas tan de la gracia mucha y poca si cuando vuelvas ves mis días oh piedra llena llaga
hermosa!
*
Aquella vez irías calandria
cuello del cielo vos volando eras dijiste que te eras que te aguardara los topacio yo te esperé tan en mis ojos en mi espinura de alpataco que pasarías que pasabas que mi salor era extrañado y yo me fui te fui salido delante de mío fui llegando antes de mí llegué primero olor del cielo anaranjado ruido del viento humo de nada llegué después oh solitario porque dijiste que andarías que volarías con tus labios aquella vez piedra en tu ala tu pié de nube no posado un duro pájaro ruidoso calandria no era tu
topacio!
*
Tu solasal aquella casa
en que escondías tus exilios un techo de aguas telarosas un cielo húmedo maldito muebles polvorosos oh papeles deudos del tiempo tan roídos aquella casa vos subías y yo detrás yo con tus libros tus caracoles tus tazones tus asustados cacharritos aquella vez tristita y sola oh codiciada tan de grillos tu corazón no me miraba tu espalda blanca era los siglos ni repetir quise los dientes la boca loca los sentidos porque sabía que no me eras que tenía hombre tu escondrijo aquella vez aquella oculta llovida qué
amarillo!
*
Era mi vino como un pozo
y era aquel otro nidopájaro el pozo verde donde iba como un desierto ennostalgiado y yo no sé qué me bebía qué triste pócima qué largo corazón roto luzbrebaje sombrabrebaje del callado que con las lunas se tapaba su soledad de muerte y canto cerca mi casa digo enfrente y yo en la tuya desalmado estoy diciendo guacho de alma porque ella andaba vuelo largo el pozo aquel de agua cautiva era su boca mi palacio emparronado y rinconoso mi estar en vos mi estar remanso por eso el vino cavadito yo me sentaba
delirando
*
Guardo tus ramas en mi casa
y tan del monte o hijas de árbol entenaditas de la noche hijas de diablo hijas de santo días me dan su mancha de oro en madrugadas pencos largos yo me las traje de tu ausencia son un adiós ensortijado yo me las tengo creo y creo supersticioso las ensalzo sus pequeñeces son un mundo terrible y fino desangrado y se están quietas como piedra piedra briznal piedra de pájaro quiero decir pájaro seco crucificado en cal y clavos rama del pájaro bebido corazón del dulcevaciado están están pena de leña tan piedrosita en mi
costado!
*
Recién partida oh tu estela
llegaste reina voladora llegaste única sortija que caminabas sonreidora bajaste única tu pelo toda de noche de entre todas y con tus manos hacia mi aire única y sola entre las otras venías huyendo de qué piedras vos piedra cósmica dadora piedra que canta el canto tuyo el canto mío de tu boca única eras de las muchas sola y vos sola sola y sola brizna del cielo briznanoche única y única y preciosa luna nacida de volarse agua caída sin su sombra y así te fuiste piedra de ala única eras mi
corona!
*
Luego serás cuajada luna
y cuidarás las ovejitas verdes del monte paridoras oh baladoras sus orillas hasta el confín de sus balidos luego serás qué laguniñas niñaslagunas monteadoras serás la leche más rocía y serás más más que la luna serás la luna repetida y repetida hasta mi hueso serás la flor reventoncita luego serás lo que yo quiera lo que vos quieras que te pida te apagaré tan mansamente boca con boca la sonrisa te moleré como quien muele silvestres bayas maduritas serás más luna que la luna por machacada
revivida
*
Tal vez no vuelva ya a cantarte
uno lo dice quién lo piensa yo soy el dueño de mi boca pero ella sabe lo que es de ella y estoy de piedras milrodeado digo de piedras de aura buena piedras que andan por mi sueño piedras que suenan en mi lengua y de una piedra vos viniste y en tu apellido están sus señas tal vez mañana y ahora mismo me suban piedras azulencas lo que te digo me lo escucho es un salvarte de la ausencia como el que va por los olvidos y a cicatrices le da tierra tal vez no vuelva ya a cantarte hasta tu sien que me estremezca piedra de amor piedra que canta en mis pisadas veo tu
huella!
*
En mi tazón te traeré músicas
para no verte tan callada flautas pisadas templadoras bellas guitarras mordereadas en mi tazón de soledades de uvas sangrosas carne gualda y moliditas qué milongas arrobadoras y rasgueadas piedra sonriente piedra mía digo que mía por cantada lejosa vientre de tu ausencia en estos lados de la patria oh ruidoso continente piedra no piedra sí muchacha lo más hermoso de la piedra lo que nos da tras de la lágrima lo que nos queda de la piedra su carocito y perdurada en mi tazón o en mi esqueleto o en su ceniza si es que
canta!
*
:: ROBERTO AGUIRRE MOLINA 10:29 PM [+] ::
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:: 9.8.10 ::
lluvia en ruta - fotografia roberto aguirre molina
:: ROBERTO AGUIRRE MOLINA 8:44 PM [+] ::
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Poemas de pintores - Eduardo Mileo
Noche oscura del alma
(Hieronymus Bosch, 1450-1516)
Voy a romper el hechizo
que me separa como un vidrio
de mis ojos.
No es necesario ver.
Pero yo veo
en las astillas la infancia castigada,
los ojos de un caballo
que murió de no andar.
Érase una vez
y ya no es nada:
reliquias
en un cofre encerradas para siempre.
Pero yo continúo
como un ángel en sus cuitas con Dios
con el amor que llamo Dios
y está dormido.
He recibido un insulto:
analfabeto.
Así han querido pagarme mis cabras.
Pero yo estoy aquí
con mi diluvio
y mis encarnizadas actrices
y mis duelos.
No consagro mis ojos a las brasas.
Y no me aparto de ellas.
Temo al sueño liviano.
Al silencio
que se arropa conmigo cuando duermo.
No es necesario ser así.
Tener razón.
Mentir
para que no se juzgue a la verdad.
Pero vivimos a tientas:
un instante y nos vamos.
Yo desearía un poco más.
Hace frío en este cuarto.
La chimenea huele a polvo viejo.
Entre los libros del anticuario hay una hendija de luz.
Ya ni el temor
es mi enemigo.
*
Fiesta
(Peter Brueguel, 1525-1569)
Hoy mataron un puerco.
Trozaron
la carne involuntaria
entre risas
y festejados insultos.
Esos hombres poseen
una felicidad muscular.
Y son harto expresivos
en la sangre tintos.
Una mujer ha llegado
con víveres
hasta la prieta cabaña
donde ya acicalados
la esperan entre aplausos.
La mujer sonríe.
Deja
los amorosos recados
sobre la mesa
y se marcha segura
meneándose
para esquivar la inquietud de los ojos.
Los hombres han sabido trabajar
y reciben la comida
con beneplácito.
Todos a un tiempo hablan
se chacotean disputando
las deseadas porciones.
Sus pesados
aunque ágiles brazos
manejan
con destreza el cuchillo.
Corre la vida por las gargantas:
la sangre amada del Señor.
*
Sombras de pájaros
(Vincent van Gogh, 1853-1890)
Enfermé
por no poder seguir mi movimiento.
Mi madre me miró con la piedad
de sus ojos hechos para el fuego.
Aquí estoy tranquilo.
Pienso en los jardines
que ella cuidaba,
en sus sábanas que huelen a sol.
Hacen así las lavanderas
y lo que queda se lo lleva el río.
Recibo cartas,
alguna bebida que me traen
las enfermeras piadosas.
Bebo viendo a mi madre
leer tras la ventana.
Afuera hace frío y pinto soles.
Las lavanderas lavan
una luna que cayó en el río.
Mi madre me dio un hermano:
mi sombra necesaria.
Temer y amar es mi destino.
Ordeno mis tijeras
en la mesa de luz
como sombras de pájaros.
Partiré.
Pero tendré que llegar a la partida.
El cielo es un océano con ojos.
*
Los ojos de la pasión
(Joseph Turner, 1775-1851)
Vuelo sobre vientos.
Soy de una libertad tangible.
Me parió una tormenta
y me destruye como a un barco.
Soy macizo en el mar
como la niebla:
hendido
por el humano rayo de la luz.
Pasión:
cuántos ojos se apagan en tu nombre.
Siento envidia de esa planta
que lleva
sus hojas al calor del sol.
Indiferente a la vida
que a su lado crece
crece
en su propia vida.
Pinto el mar porque tengo
nostalgia de la tierra.
Me parió una tormenta y me destruye
como a un barco.
*
Mutilaciones
(Frida Kahlo, 1907-1954)
Oh, Paraíso.
Pesadilla de la vigilia.
No soy yo quien te invoca
sino las tímidas
criaturas del placer.
Una boca de pez
en un cuerpo de acróbata.
¿Eso eres?
¿Quién soy?
Madera navegante
podrida por la sal.
Trenzan unas niñas
sus bucles de crepúsculo.
Sus cuerpos apenas
desnudos por la sombra,
dormidos
en su reciente despertar.
Estamos excluidos,
sueño mío. Lo cercano no puede
rozarse con un dedo.
Mi destino es hablar para la fruta.
Pero siento que el agua
se estanca dentro mío.
El aire.
La sangre.
Oh, sueño mío,
resiste.
*
Aullidos
(Edvard Munch, 1863-1944)
Del otro lado de la calle
se escuchan todavía
los gritos.
Una sirena
le pone música
a la distancia.
Casi todos
los días
lo mismo:
el silencio no para
de sonar.
Pero esos gritos
hoy
y la sirena,
el estilete entrando en la garganta.
No es universo
todavía
mi angustia.
Pero siento ya el campo
sembrado.
*
Eduardo Mileo nació en Buenos Aires el 4 de julio de 1953. Editó los libros Quítame estas cruces (1982), Tiendas de campaña (1985), Dos épicas (junto a Alberto Muñoz, 1987), Puerto depuesto (1987), Mujeres (1990; 2ª edición, 2005), Misa negra (junto a Alberto Muñoz, 1992), Poema del amor triste (2001), Poemas sin libro (Primer Premio de Poesía del Fondo Nacional de las Artes, 2002), Muro con lagartos (2004) y Poemas del sin trabajo (2007) –los cuatro últimos, y la 2ª edición de Mujeres, en Ediciones en Danza, sello que codirige junto a Javier Cófreces y Alberto Muñoz–. Junto al compositor Raúl Mileo, ha editado los CD de canciones A boca de jarro e Irala, sueño de amor y de conquista. Integró la Comisión Directiva de la Sociedad de Escritoras y Escritores de la Argentina (SEA).
:: ROBERTO AGUIRRE MOLINA 8:38 PM [+] ::
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:: 4.5.10 ::
ojon - foto: roberto aguirre molina
:: ROBERTO AGUIRRE MOLINA 7:00 PM [+] ::
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ADAM PUSLOJIC - EL RECORRIDO
He transportado en la bicicleta
A un hombre muerto.
Ésta es mi bicicleta
Con la mitad de la rueda.
En ella han perdido la vida B y V.
En ella van a perder la vida G y D.
Y mira, todavía manejo la misma.
La he comprado de improviso
En el día del entierro de alguien
Y ahora estoy sonriendo.
Admito que es maravilloso tener
Siquiera la Mitad de la Rueda
En que no puedes
Ni confiar.
Corro en curva.
Corro derecho.
Corro zigzagueante.
¡Cri, crr, ccc, cuu, aaa!
Imagino las caras felices
De los que transportan ahora
Huevos, tomates o patatas.
Y a mí me diste
Simplemente – un parlanchín.
Viajas conmigo,
Muerto mío,
Y en algún lugar te esperan años y años
Primero al desayuno,
Luego a la comida,
Al fin a la cena.
Después de mil años
Entro en una ciudad maldita,
Susurrando: »Lleguamos«.
El hombre muerto me arrojó, inesperadamente
Una sonrisa suya,
Que la escondió quién sabe cómo,
Diciendo de repente
»Al regreso conduzco yo«
en: "Veintitrés poetas de Belgrado", Introducción, selección y notas de Branislav Prelevic, Relations, Beograd, Serbia, 1985.
:: ROBERTO AGUIRRE MOLINA 6:53 PM [+] ::
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:: 3.5.10 ::
beatriz actis
:: ROBERTO AGUIRRE MOLINA 7:33 PM [+] ::
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Beatriz Actis - OBLICUO
II. Voces verdaderas
“¿Y usted quiere llevarme, distante, a las ciudades? Despacio. Todo, para mí, es viaje de vuelta”.
Joáo Guimaráes Rosa - “Contraperiplo”
Cada taxista como en un continuum
me hablará de lo mismo que habló
durante toda la mañana con los pasajeros
que subían y bajaban,
por ejemplo,
de alguna de esas noticias
de la realidad que duran una semana
-pero jamás del humo del crepúsculo-
un crimen escandaloso, un desastre financiero
un incendio, un terremoto, la muerte de alguien famoso
que ahora lo será por algo más de tiempo
sin embargo, es un día difícil para estar solo
dice el taxista de hoy y me cuenta su insomnio
(tenía que decírmelo)
el buen dios, dice, no siempre está conmigo
la verdad es siempre otra desde afuera,
o Dios o la verdad
todos éramos, dice, demasiado infelices
no hubo castigo y ahora, dice,
ahora tengo tanto miedo cuando estoy solo
*
-dos -
desde Lisandro de la Torre y San Jerónimo
hasta llegar al sur conversábamos sobre:
la cara de la angustia - el odio a Dios - el odio de Dios -
la alquimia del mundo - la espalda de los ángeles -
Entonces pude ver la puerta de mi casa
(a la derecha, antes de la esquina,
al lado de los canteros rotos)
Fue cuando cayó un velo nihilista
inquebrantable entre nosotros
y me cobró un peso con cincuenta
como si agonizara definitivamente
sobre sus decisiones
*
- tres -
hace frío otra vez, añoro primaveras, le pido al taxista
por favor, ciérreme la ventanilla delantera
(los vidrios de la ventanilla como espejos
velados por un halo de neblina)
en tanto él me cuenta con voz ronca y húmeda
sus excursiones de caza
la explosión demográfica de ratas en la isla
por el régimen de crecientes y de bajantes del río
por la depredación de los aguiluchos y las lechuzas
mientras los colibríes, dice, vuelan de un lado para el otro
como si nada, y sus corazoncitos laten
a mil doscientas pulsaciones por minuto
en el corazón insospechado de las islas
y alguien ayer, dice, en un riacho perdido
se voló la cabeza con un tiro de escopeta
en un bote en el medio de la nada
solo como en un cuento de Quiroga
pienso, y suena una y otra vez
ese sonido destemplado
del disparo en la tarde veloz
contengo el aliento, el tiempo está muy lejos todavía
aunque haya leído
creo que en Pavese
que la cosa más secreta y temida
ocurre
siempre
*
- cuatro -
otro me cuenta que dio la vuelta al mundo
en la marina de guerra y que en Senegal
la temperatura llegaba a los 58 grados
(algo peor que en Santa Fe, pensé, pensábamos)
y que tuvo entonces la sensación
de estar viviendo justo en el fin del mundo
-cuando habla, el aire tiembla
muestra primero su lado diáfano,
después su lado triste-
el fin del mundo, había dicho Herzog, sin embargo,
es el fin del continente sudamericano pero
no me voy a poner a explicárselo justo ahora
*
- cinco -
Cruzamos el Parque Independencia
en una tarde de invierno.
El taxista es canalla,
lo compruebo después,
pero estoy en Rosario:
canalla quiere decir
que es hincha
de Rosario Central.
El taxista en el parque
describe una secuencia
de catástrofes:
zoo sin animales,
pista de turf sin caballos.
Los árboles me resultan grandiosos,
sin embargo.
Enfrente de un estadio,
pregunto en mi ignorancia
de no pertenecer a la ciudad:
“¿De qué club es?”.
El taxista contesta:
“Newell´s”.
Después rompe el silencio:
“¿No siente el frío?”.
Mis amigos rosarinos me explican
que la mención del frío
es una chanza entre rivales,
pero yo elijo quedarme para siempre
con el taxista
y la metáfora.
Hay también una luz que cae,
extraña, sobre el parque.
La tarde espera sola.
Pienso:
‘Debería tomar algunas decisiones’.
Una bandada cruza el cielo,
que se inunda
por un rato
de palomas.
*
- seis -
andar en taxi
otra vez
por las calles conocidas de la ciudad
como una visión fragmentada del mundo
como armar una nueva película con retazos de películas
que se ven incompletas por televisión
-los vidrios de las ventanillas
apenas cierran lo visible-
oigo voces, dice el taxista y también:
es cierto que cada uno de nosotros debe una muerte
no hemos perdido el miedo, dice,
el camino fue largo y lleno de sangre
hay un cuento que se llama
“El rastro de tu sangre en la nieve”,
pienso, del mismo modo él persigue una huella
entre la ciudad incierta pero por las dudas
yo me bajo en la próxima esquina
*
- siete -
lo único que quiero es que la ciudad no termine
quiero ver el asfalto durante cientos de kilómetros
un mapa no es el camino, tengo ganas de decírselo al taxista
que cuenta los planes para su vida futura
un mapa no sustituye el camino
no existe tampoco el movimiento perpetuo,
y por eso tantas veces hemos llorado en las rutas,
en las rutas argentinas
**
Beatriz Actis (Sunchales, provincia de Santa Fe, 1961) es autora, entre otros libros, de: "Viajeros extraviados" (cuentos, Premio Fondo Nacional de las Artes, Editorial Bajo la luna), "Todo lo que late" (cuentos, Premio Municipal de Córdoba), “Lisboa" (cuentos, Premio Municipal de Rosario), "Cruces cierran los campos" (novela, Premio Rejadorada, Editorial Multiversa, Valladolid, España), “Sin cuerpo no habrá crimen" (poesía, Editorial Alción), y en literatura infantil, entre otros: "Historias de fantasmas, bichos y aventureros" (cuentos, Editorial Homo Sapiens, Destacado de ALIJA), "Para alegrar al cartero" (cuentos, Editorial Cántaro-Puerto de Palos), "Alrededor de las fogatas" (novela, Premio La Movida, Editorial Colihue).
Dentro del campo editorial, entre otros antecedentes, realizó la selección literaria de “Vuelapalabras” 1, 2 y 3 (Editorial Aique - Primaria) y dirige en Homo Sapiens la colección de literatura para niños “La Flor de la Canela”.
Es egresada de la carrera de Letras de la Universidad Nacional del Litoral. Ha integrado el Comité Académico de la Maestría en Literatura para Niños (Universidad Nacional de Rosario) y diversos Postítulos, entre ellos los organizados a nivel nacional por CTERA. Formó parte del Plan Nacional de Lectura - Programa de Escritores.
Como especialista en el campo de la LIJ, da cursos en Argentina y el resto de Latinoamérica. Fue becaria del Fondo Nacional de las Artes. Ha publicado, en el campo pedagógico y didáctico: “¿Qué, cómo y para qué leer?” (coedición Homo Sapiens - Eduforma MAD, Sevilla, España), “Taller de Lengua”, “Literatura y escuela”, “Cómo elaborar Proyectos Institucionales de Lectura” y “Lecturas, familias y escuelas” (en Homo Sapiens Ediciones) y “Cómo promover la lectura” (en Editorial Longseller). Reside actualmente en la ciudad de Rosario.
:: ROBERTO AGUIRRE MOLINA 7:32 PM [+] ::
...
:: 28.4.10 ::
ventana de alex - foto: roberto aguirre molina
:: ROBERTO AGUIRRE MOLINA 11:25 PM [+] ::
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Henri Michaux . Fragmentos - El Soplo y el viento N° 25, Ediciones Delanada, Santa Fe, Argentina
Una venda sobre los ojos.
A algunos niños los crían con una venda sobre los ojos. A un reducido número de niños les ejercitan para recuperar la vista por todos los poros de sus cuerpos, a un número mayor, para ver en una casi total oscuridad.
*
Les escribo desde un país antaño claro.
Les escribo desde el país del manto y de la sombra. Vivimos desde hace años, vivimos en la Torre del Pabellón a media asta. ¡Oh! ¡Verano, verano emponzoñado! Y desde siempre el mismo día, el día del recuerdo incrustado…
Ya no amamos el día. Porque aúlla. Ya no amamos la noche, hostigada de inquietudes. Mil voces para hundirse. Ninguna voz para apoyarse. Nuestra piel se cansa de nuestro pálido rostro.
El acontecimiento es grande. La noche también es grande pero ¿qué puede ella? Mil astros de la noche no iluminan un sólo lecho. Los que sabían ya no saben. Ahora saltan con el tren, ruedan con la rueda.
*
En este país, los malhechores, cuando les cogen en flagrante delito, les arrancan la cara en el acto. El mago verdugo llega al punto.
Hay que tener una fuerza de voluntad increíble para despegar un rostro acostumbrado a su hombre.
Poco a poco, la cara va cediendo, sale.
El verdugo duplica sus esfuerzos, se concentra, respira hondo.
Finalmente la arranca.
Si la operación está bien hecha el rostro se desprende. La frente, los ojos, las mejillas, toda la parte delantera de la cabeza quedan como si hubieran sido borrados por no se sabe qué corrosiva esponja.
De los poros, generosamente abiertos, surge una sangre espesa y oscura.
Al día siguiente se ha formado un enorme y redondo coágulo costroso que sólo inspira espanto.
Quien ha visto uno lo recordará siempre. Sus pesadillas se encargarán de recordárselo.
Si la operación no está bien hecha y el malhechor es muy robusto, sólo se consigue arrancar la nariz y los ojos. Ya es algo, pues el arrancamiento es puramente mágico y los dedos del verdugo no pueden tocar, ni siquiera rozar el rostro que ha de retirar.
“Mire, me dijeron, un hombre muerto por sus palabras”.
Es uno de sus inventos más notables. Por eso, en la cámara de las mentiras sólo hay que hablar con conocimiento de causa. Una vez vi cómo introdujeron en ella, por sorpresa, e interrogaron a uno de mis antiguos guías, hombre de mala reputación. Quise ayudarle: “Desgraciado, cállate”. Pero, arrastrado por su orgullo, habló y sus palabras, debidamente cargadas, se volvieron contra él hasta derribarle. Estaba muerto.
Y, en consecuencia, no tienen que celebrar ningún juicio.
*
Sangrando sobre la pared, viva, roja, o semi infectada, sanguinolenta, está la herida de un hombre. Ha sido un mago quien la ha puesto ahí. ¿Porqué? Por ascesis, para que le duela más; porque si la llevara encima se la curaría gracias a su poder taumatúrgico, que le es natural, hasta el punto de serle totalmente inconsciente.
Pero si la colocara en la pared, la conserva durante mucho tiempo sin que se cierre. Este proceder resulta bastante corriente.
Extrañas heridas con las que uno se tropieza, con malestar y náuseas, heridas que sufren sobre paredes desiertas…
*
¡Qué animación en la plaza! ¡Qué noticias tan extrañas, tan inesperadas!
“Hace usted mal perdiendo el tiempo aquí”, me dijo un mago amigo mío que pasó a mi lado: “Es una vieja concentración de hace diez años. Éstas noticias sólo son extrañas porque pertenecen a un tiempo ya pasado. Voy a dispersar a todos estos perturbadores”. Y, ante mi gran estupefacción, hizo lo que había dicho y la plaza quedó limpia de toda aquella gente, tan viva unos segundos antes y que desaparecieron, puedo asegurarlo, con la palabra en la boca.
*
Quien no acepta este mundo no construye casa en él. Si tiene frío, es sin tener frío. Tiene calor sin calor. Si abate abedules, es como si no abatiera nada; pero los abedules están ahí, por tierra, y él recibe el dinero convenido, o bien no recibe más que golpes. El recibe los golpes como un don sin significado y se va sin asombrarse.
Bebe agua sin tener sed, se hunde en la roca sin hacerse daño.
Con la pierna rota, bajo un camión, guarda un aire habitual y sueña en la paz, en la paz, en la paz tan difícil de obtener, tan difícil de conservar, en la paz.
*
Alguien –se me objetará- habrá encontrado alguna vez una especie nueva de la que se sintiera satisfecho y tras la cual haya dejado de crear. Así es, pero no por mucho tiempo. La investigación que los que todavía no están satisfechos siguen realizando en torno al ya satisfecho, excita a este último y entonces, borrando y remodelando su obra anterior, lanzará al Mundo una nueva raza, unos nuevos destinos y la Rueda, nuevamente impulsada, seguirá girando sin cesar.
Un miembro del Consejo del tiesto me dijo: “No nos juzgue: usted ha visto Podema bajo un signo. Peor Podema ha vivido bajo otros signos. Vivirá todavía bajo muchos más. ¡Metamorfosis! Metamorfosis que sepulta y vuelve a originar nuevas metamorfosis. En nuestro país, un momento abre un océano de siglos”.
En traducción de Julia Escobar y Julio E. Miranda
:: ROBERTO AGUIRRE MOLINA 11:17 PM [+] ::
...
:: 22.9.09 ::
Natalia Suarez - afiche para el ciclo de Poesía "Interiores", Buenos Aires, 01/05/2004
:: ROBERTO AGUIRRE MOLINA 7:03 PM [+] ::
...
:: 8.9.09 ::
VÍCTOR SEGALÉN: Estelas. (Visor, 1974) Traducción: Manuel Álvarez Ortega.
VISIÓN PIADOSA
El pueblo dice haber visto con sus ojos sin número, aquí mismo, al Gran Lama, henchido de santidad, que tomando su cuchillo, de un sólo tajo se abrió desde el ombligo al corazón.
Después exhibió sus entrañas, las devanó, deshizo los nudos, mientras daba respuestas claras sobre las fortunas y los destinos.
Después cogió las ágiles serpientes húmedas. Y soplando sobre sus manos, dando un grito de cerdo, se frotó el vientre de nuevo desnudo, abierto, que las gentes en seguida veneraron.
El pueblo lo vio, con sus ojos indiscutibles. Nosotros, sin más examen, lo hemos hecho grabar.
(El grabador no fue testigo. La piedra no es responsable. Nosotros tampoco respondemos.)
*
A LOS DIEZ MIL AÑOS
Estos bárbaros, descartando la madera, el ladrillo y la tierra, edifican en la roca a fin de edificar para la eternidad.
Veneran tumbas, cuya única gloria consiste en existir todavía; puentes célebres por ser viejos, y templos de piedra demasiado dura, de los cuales ni una pilastra se mueve.
Se vanaglorian de que su cemento se endurece con los soles; las lunas mueren pulimentando sus losas; ¡nada rompe la permanencia con que se disfrazan estos ignorantes, estos bárbaros!
*
Vosotros, hijos de Han, cuya sabiduría alcanza diez mil años y diez mil veces diez mil años, preservaos de este desprecio.
Ninguna cosa inmóvil escapa de los dientes hambrientos de las edades. La permanencia no es nunca el destino de lo sólido. Lo inmutable no habita en vuestros muros, sino en vosotros, hombres lentos, hombres continuos.
Si el tiempo no ataca a la obra, muerde al obrero. Que se le sacie: con estos troncos llenos de savia, estos colores vivos, estos oros que la lluvia lava y el sol apaga.
Edificad sobre la arena. Humedeced copiosamente vuestra arcilla. Subid la madera para el sacrificio: muy pronto la arena cederá, la arcilla se hinchará, el doble tejado acribillará el suelo con sus escamas:
¡La ofrenda es aceptada!
*
Luego, si debéis sufrir la piedra insolente y el bronce orgulloso, que la piedra y el bronce sufran los contornos de la madera que perece y simulen su caduco esfuerzo:
Nada de rebeldía: honremos a las edades en sus caídas sucesivas y al tiempo en su voracidad.
*
TRAICIÓN FIEL
Has escrito: “Heme aquí, fiel al eco de tu voz, taciturno, inexpresado”. Sé de tu alma tensa, a capricho de las sedas sonoras de mi laúd:
Para ti sólo toco.
Escucha con abandono el sonido y la sombra del sonido en la caracola del mar, donde todo se sumerge. ¡No digas que puede que un día escuches menos delicadamente!
No lo digas. Pues te aseguro que, entonces, lejos de ti, buscaré en otro lugar el responso que me revelaste. E iré gritando a los cuatro vientos:
Me han oído, me has conocido, no puedo vivir en el silencio. Incluso cerca de ese otro que está aquí, todavía
Para ti sólo toco.
*
PARA COMPLACERLE.
Para complacerle he vivido mi vida. Al llegar al extremo último de mis fuerzas, intento imaginar aún no sé qué para complacerle.
A ella le gusta desgarrar la seda: le daré cien pies del sonoro tejido. Pero ese chirrido no es ya muy nuevo.
A ella le gusta ver correr el vino y que las gentes se embriaguen: pero el vino no es ya bastante áspero como para que sus vapores aturdan.
*
Para complacerle le someteré mi alma: desgarrada, gritará bajo sus dedos.
Y verteré mi sangre como una bebida en un odre:
Entonces, una sonrisa sobre mí se inclinará.
*
LIBACIÓN MONGÓLICA.
Aquí lo apresamos vivo. Como combatía bien, le ofrecimos nos prestara su servicio: prefirió servir a su Príncipe en la muerte.
Le cortamos las piernas: agitaba los brazos para testimoniar su celo. Le cortamos los brazos: aullaba de devoción a El.
Le sajamos la boca de oreja a oreja: hacía gestos con los ojos de que permanecería siempre fiel.
*
No le saltamos los ojos, como al cobarde; pero cortándole con respeto la cabeza, le vertimos el kumis de los valientes, con esta libación:
Cuando renazcas, Tch’en Houo-chang, haznos el honor de renacer entre nosotros.
:: ROBERTO AGUIRRE MOLINA 6:35 PM [+] ::
...
salto - tinta china, pincel. roberto aguirre molina
:: ROBERTO AGUIRRE MOLINA 6:33 PM [+] ::
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:: 4.9.09 ::
POEMAS DE FLORIANO MARTINS ~ (Traducidos al español por Benjamín Valdivia)
PRIMER ESBOZO
¿Quién te envía, diluviana forma que me desborda?
No es un disparate, supongo, ni tampoco
el comienzo de una nueva historia. Hábil conduces
las imágenes secretas de muchos martirios.
Me siento criatura fausta al recibirte en casa.
Parecen no importarte las preguntas que hago.
¿Reinas en cuál floresta, en cual enigma del follaje?
¿Para atender a qué designio debes llevarme contigo?
Hunde en mí la coraza de lo muerto. Te dispenso
las nupcias, las leyes del interno sacrificio.
Mas puedes reposar del largo viaje, quien seas,
mientras suceden en mí los aforismos de tu cuerpo.
PRIMEIRO ESBOÇO
Quem te envia, diluviana forma que me extravasa?
Não és um disparate, suponho, ou mesmo
o começo de uma nova história. Hábil conduzes
as imagens secretas de muitos martírios.
Sinto-me fausta criatura ao receber-te em casa.
Parecem não te importar as perguntas que faço.
Reinas em qual floresta, em qual enigma de folhas?
Para atender a qual desígnio deves me levar contigo?
Avilta-me a proteção do morto. Dispenso-te
as núpcias, as leis do entranhado sacrifício.
Mas podes repousar da longa viagem, quem sejas,
enquanto me sucedem os aforismos de teu corpo.
OTRAS FORMAS DE EXTRAVÍO
¿Cuál es el soplo quemante de tu eternidad?
Ahora estamos a la medida de la ruptura.
Tomar nota del vuelo para identificar el ave,
los gemidos del fuego que suena feliz en su función.
Ahora es indagar de la virgen dónde recorrer
la llama de su origen, el incierto buceo
en los párpados reflejados de sus visiones.
Para ella, todo sentido es movimiento. Más breve
aquél que le toque antes que lo perciba.
Se desata la animada criatura en apariciones,
velada por sus ídolos, que no nadan
como las criaturas de Santa Teresa.
Apenas el río, circundado por la sombra
de su fino papiro que se escribe a sí mismo,
mares a hilo. ¿Quién te envía?, si no quieres
ser la medida de tu propio extravío.
OUTRAS FORMAS DE EXTRAVIO
Qual o sopro queimante de tua eternidade?
Agora estamos para a medida da ruptura.
Tomar nota do vôo para identificar a ave,
os soluços do fogo que soa feliz em sua função.
Agora é indagar da virgem por onde percorrer
a chama de sua origem, o mergulho incerto
nas pálpebras espelhadas de tantas visões.
Para ela, todo sentido é movimento. Mais breve
aquele que lhe toque antes que o perceba.
Desata-se a animada criatura em aparições,
velada por seus ídolos, que não nadam
(nadam) como as criaturas de Santa Teresa.
Apenas o rio, circundado pela sombra
de seu fino papiro que se escreve a si mesmo,
mares a fio. Quem te envia, se não queres
ser a medida de teu próprio extravio?
REINO DE VÉRTIGOS
A Socorro Nunes
Tu cuerpo y el mío cayendo sobre el mundo:
noche saqueada por una caravana de relámpagos.
Despojos del tiempo fugitivo de su fuente,
minando abismos a la deriva, pérdidas fluctuantes.
El deformado rostro de la belleza que las ruinas cultivan,
lenguaje extraviado al querer entrar en sí.
Tu cuerpo y el mío en su caída más secreta.
Un laberinto que fuese un desierto y un dios
sabedor que de allí no hay retorno. Fuga de tinieblas.
Los disfraces fatales de la memoria ante el infinito.
Indetenibles sombras cayendo sobre el mundo.
Tu cuerpo y el mío: lo que resta de uno en el otro.
REINO DE VERTIGENS
A Socorro Nunes
Teu corpo e o meu caindo sobre o mundo:
noite saqueada por uma caravana de relâmpagos.
Despojos do tempo foragido de sua fonte,
minando abismos à deriva, perdas flutuantes.
O rosto deformado da beleza que as ruínas cultuam,
linguagem extraviada ao querer entrar em si.
Teu corpo e o meu em sua queda mais secreta.
Um labirinto que fosse um deserto e um deus
ciente que dali não há retorno. Fuga de trevas.
Os disfarces fatais da memória ante o infinito.
Indetíveis sombras caindo sobre o mundo.
Teu corpo e o meu: o que resta de um no outro.
UN ENCUENTRO SECRETO
Mendigo los pétalos de tu sabia
desilusión, algún verso escrito,
el rostro disipado de mi lívido
engaño. El tiempo nos tiene por
dos entretelas de sus capas.
Anhelas la valija de encantos
de lo que supone mi vago mirar.
Prontas mis formas aún,
mas en tus manos, ¿lo que serán?
Por dos ladrones de monederos
el tiempo nos toma. Mi gozo
mendigas y te eludes en el espejo.
UM ENCONTRO SECRETO
Esmolo as pétalas de tua sábia
desilusão, algum verso escrito,
o rosto dissipado de meu lívido
engano. O tempo nos tem por
dois rafeiros de suas miçangas.
Almejas a valise de encantos
do que supõe meu vago olhar.
Prontas minhas formas ainda,
mas em tuas mãos o que serão?
Por dois larápios de alforjes
o tempo nos toma. Meu gozo
esmolas e te iludes no espelho.
POLILLAS
A Jorge Pieiro
Fondo del ser, ¿cuál será? ¿Qué nobles escombros
se enorgullecen de la llanura de sus derrames?
¿Qué cicatrices engendra el delirio en el espejo?
¿Lo que fue, lo que somos, tenemos aceptado, cuerpos
cayendo en círculos, miseria desencontrada,
ríos de mármol, párrafos en sollozos,
bautismo de aquello que vemos, lo que nos toca?
Mancha que afirma el crimen en la oculta criatura
que nos persigue, deforma, ímpetu de la forma
que la piedra respira en el canto, a repetirse
no siendo más que lágrima, orina, orfandad
de arena guardada en el verso, torpe memoria,
¿qué sombras roen, al caer del espejo,
la memoria en sollozos de lo que aún vemos?
TRAÇAS
A Jorge Pieiro
Fundo do ser, qual será? Que nobre entulho
orgulha-se da soalheira de seus derrames?
Engendra quais cicatrizes o delírio no espelho?
O que for, o que somos, temos aceito, corpos
caindo em círculos, miséria desencontrada,
rios de mármore, parágrafos em soluços,
batismo daquilo que vemos, o que nos cabe?
Nódoa que afirma o crime na oculta criatura
que nos persegue, deforma, ímpeto da forma
que a pedra respira em canto, a repetir-se
não sendo mais que lágrima, urina, orfandade
da areia guardada no verso, torpe memória,
quais sombras roem, ao caírem do espelho,
a memória em soluços do que ainda vemos?
Desramadas as imagens, olhos sem templos,
perde-se a alma em quê? Além não vai o homem
do orgulho da pena. Ingênuo o ar da troça,
corroendo a matéria já desfeita em si. Exaustos
dramas engodos afrescos do inferno os versos
lentos. Dentro do que pude vê-los, quantos
lidam com a lenda que inspeciona o caos?
Estamos desaparecendo, dos lábios julgo haver
ouvido de uma delas. O que são? Névoas
da ramagem, o que faz com que caiam em si
e se desfaçam. Também os sentidos decaindo
hostilizam a própria queda. O que seremos,
naquilo que roemos? Tábuas ossos ramos,
ao menos um livro além de toda melancolia.
EL NOTARIO
Un nombre para las partes de tu cuerpo que emiten fuego,
otro para el rostro que se cubre de tus flamas.
Un nombre que sea para el guía de tus piernas fluctuantes,
y otro más para los campos que evitan tu morada.
Todos estarán felices con sus nombres. Unos con más de uno,
otros a punto de perderlo. El nombre los torna casi perfectos.
Anótame un dios sin nombre y de esto me hago cargo.
Serán bellos o tristes, vendados o traídos por la corte,
violentos o angustiados. Hay los que se sienten únicos
y se juzgan renacidos cada vez que el nombre es pronunciado.
Pues siendo iguales, los nombres también son distintos.
Los distribuyo cargados de ilusiones. Fábulas o decretos,
rúbrica de todo lo que somos o rechazamos. No te protege
el infierno del nombre cierto, traje con el que subes a la escena.
O TABELIÃO
Um nome para as partes de teu corpo que emitem fogo,
outro para o rosto que se guarda de tais chamas.
Um nome que seja para o guia de tuas pernas flutuantes,
e outro mais para os campos que evitam tua morada.
Todos estarão felizes com seus nomes. Uns com mais de um,
outros a ponto de perdê-lo. O nome os torna quase perfeitos.
Aponta-me um deus sem nome e disto me encarrego.
Serão belos ou tristes, enfaixados ou traídos pela corte,
violentos ou angustiados. Há os que se sentem únicos
e julgam-se renascidos a cada vez que o nome é pronunciado.
Mesmo sendo iguais, os nomes também são distintos.
Distribuo-os carregados de ilusões. Fábulas ou decretos,
rubrica de tudo o que somos ou rejeitamos. Não te protege
o inferno do nome certo, traje com que entras em cena.
DADOS SOBRE O AUTOR
O poeta, ensaísta e tradutor Floriano Martins (Fortaleza, 1957) tem se dedicado, em particular, ao estudo da literatura hispano-americana, sobretudo no que diz respeito à poesia. É autor de livros como Escritura conquistada (Letra & Música, Fortaleza) e Escrituras surrealistas (Memorial da América Latina, São Paulo), ambos publicados em 1998. Também nesta mesma data publicou, pela carioca Ediouro, suas traduções de Poemas de amor, de Federico García Lorca, e Delito por bailar o chá-chá-chá, de Guillermo Cabrera Infante. Sua poesia encontra-se reunida no volume Alma em Chamas (Letra & Música, Fortaleza, 1998). Com larga trajetória de colaboração à imprensa, no Brasil e no exterior, tem escrito artigos sobre música, artes plásticas e literatura. Atualmente é articulista do Jornal da Tarde (São Paulo) e integrante do conselho editorial da revista Poesia Sempre, da Biblioteca Nacional (Rio de Janeiro) e da coleção Clássicos Cearenses, da Fundação Demócrito Rocha (Ceará). Dirige, juntamente com Claudio Willer, a revista virtual Agulha (www.agulha.cjb.net). É ainda autor de uma biografia do compositor erudito Alberto Nepomuceno (Edições FDR, 2000), assim como tradutor do espanhol Jorge Rodríguez Padrón (Dois poetas cubanos, 1999), do porto-riquenho José Luis Vega (Três entradas para Porto Rico, 2000) e do costarriquenho Alfonso Peña (A nona geração, 2000).
DADOS SOBRE O TRADUTOR
Benjamín Valdivia (Aguascalientes, México, 1960) tiene estudios de doctorado en filosofía y en educación. Es profesor en la Universidad de Guanajuato. Ha desempeñado labores en universidades de Canadá, Estados Unidos y España. Ha publicado poesía, novela, cuento, teatro, ensayo y traducciones (del inglés, francés, portugués, alemán y latín) en diversos medios mexicanos y extranjeros. Algunas de sus obras publicadas son los libros de poesía El juego del tiempo (Secretaría de Educación Pública, 1985), Demasiada tarde (Universidad de Guanajuato, 1987) y Paseante solitario (Ediciones La Rana, 1997); el de ensayo Indagación de lo poético (Tierra Adentro, 1993) y la novela El pelícano verde (Ediciones Castillo, 1989) con la que obtuvo el premio internacional "Nuevo León" en 1988. Ha sido miembro del Sistema Nacional de Investigadores y becario del Fondo Nacional para la Cultura y las Artes, en México. Entre sus libros recientes están: Nuevas meditaciones cervantinas (Universidad Autónoma de Querétaro, 1997), Breviario del unicornio (Verdehalago, 1998), Argumentos para la retórica (Ediciones Desierto, 1999) y Veleidades de Numa Fernández al caer la tarde (Ediciones La Rana, 1999), libro con el que obtuvo el Primer Premio Nacional de Novela "Jorge Ibargüengoitia" en 1998. Actualmente valdivia@quijote.ugto.mx es su correo electrónico. Su página personal en Internet es: www.angelfire.com/pa/BenjaminValdivia.
:: ROBERTO AGUIRRE MOLINA 12:19 AM [+] ::
...
:: 24.6.09 ::
Branislav Prelevic – “Transparencia imborrable” – Poemas 1985/1989.
Edit. Poemas – Beograd, Serbia, 2000.
AÑORANZA
Sabemos la verdad inolvidable
de nuestras vidas.
Mas, como siempre, cometemos un error
olvidando lo verdadero de nosotros.
Se queda lo falso
para llenar la añoranza
por lo partido.
No importa que lo único que tenemos
es lo que ya no está entre nuestros brazos.
Todos los besos, presentes y futuros,
ya pasaron, y serán muy reales
en pocos casos,
tal vez, sólo en los sueños
y en ningún otro lugar.
*
LUEGO, DESPUÉS DE HABER SIDO SUAVE
Luego, después de haber sido suave,
te volviste dura: un cristal de vidrio invisible
pero real y existente.
Te alejabas antes de irte.
El camino conducía por tus ojos,
a la negrura, la incertidumbre del destino.
Tragaste amor, el intragable...
Lo convertiste en aurora.
Y tus palabras se volvieron olas,
alumbradas por los rayos
de las sonrisas olvidadas.
¿Qué es lo que la distancia borra?
Preguntaste y te volviste una paloma
que volaba incesante.
Al regreso la paloma chocó con el cristal:
Amaneció la aurora rota
en mil pedazos de recuerdos.
Ahora puedes acordarte de cada gesto que fue tuyo.
*
DESPUÉS DE TANTOS AÑOS TRANSPARENTES
Después de tantos años transparentes
surges como color puro
lleno de la memoria diurna.
Dentro de tu aliento
está oculto el ritmo sagrado
de la vida de todas las cosas.
Abarcas las luces de las noches
como los signos de un cuento.
¿Yqué? ¿Serás lo mismo
que una célula del Universo
o Universo de muchas células?
¿Y qué importa
si no has podido serlo
mejor que antes,
que no has podido
esculpirte con tus manos
llenas de gestos amorosos?
¿Cómo lograrlo
si la claridad matinal ha reunido
todas estrellas
en su memoria imborrable?
Hazlo, mas con calma y despacio,
porque las lluvias del recuerdo
ya empezaron a regar campos del presente
sin pensar ni un momento en el pasado.
Ya están creciendo mundos y mundos,
y tú, como siempre, desnuda al viento
pasas por todos los siglos.
Tus ojos inmensos como espejos,
temporalmente vagos y lentos,
se acercan profundos, ciegos,
porque no ven lo que existe,
antaños como manantiales
y sonoros como el ritmo
de las eternas corrientes.
Semejante al fruto de los deseos
tu iris gira
alrededor de si mismo.
Yo, entre tanto, estoy cantando
para poder evocarte
en cada verso.
Nota biobibliográfica del autor
Branislav Prelevich nació en Zelenik (Yugoslavia), en 1941, de madre y padre montenegrinos. Realizó estudios de bachiller en la Escuela de bibliotecarios. Se graduó de profesor de Literatura Yugoslava y General en la Facultad de Filología y Letras de la Universidad de Belgrado. Hizo estudios de postgrado en Literatura Hispanoamericana en la Universidad Veracruzana en Xalapa, México, y en la Complutense de Madrid donde asistió a los Cursos Monográficos de Doctorado de Poesía Española e Hispanoamericana. Varios años vivió solamente de su trabajo literario. Escribe poesía, prosa y ensayo. Es traductor del español, francés y portugués.
Actualmente trabaja como bibliotecario.
Bibliografía:
Obras poéticas: "De ningún lado el sueño" (1971); "Jugador en el aire" (1973); "Cerradura en la luz" (1983); "Antiatlantida" (1985); "El deshacer de la forma" (1986); "Sexto sentido" (1986); "Los hilos de Ariadna" (1987); "La Siempreviva" (1991); "El Canto Laberíntico" (1991); "Al Pico de Fuego" (1998). Obras en prosa: "Autorretrato (con mosca) de Sotir Dodiyashevich", monodrama, 1983.
Traducciones: G. Mistral, O. Paz, C. Vallejo, J. Gorostiza, P. Neruda, J. Guillen, V. Alexandre, X. Villaurrutia, J. J. Padrón, T. de Molina, sor J. I. de la Cruz, A. Kissil, J. Saramago, A. Bosquet, P. Emanuell, F. Ponge y otros.
Antologías: "Panorama de la poesía centroamericana";
"Antología de la poesía contemporánea hispanoamericana";
"La poesía contemporánea de Cuba";
"Panorama de la poesía joven mejicana";
"23 poetas de Belgrado" (en castellano).
El libro "Transparencia imborrable" del cual presentamos estos poemas fue escrito directamente en español.
branco, en Belgrado.
En un momento de distensión del Encuentro de Escritores realizado en Belgrado, Serbia, me doy vuelta y veo la tapa de un libro de poemas: en castellano: "transparencia imborrable" de Branislav Prelevic.
(Saco la foto que ven.)
"Hola, soy Branco, de la tribu montenegrina pero residente en Belgrado. Mi profesor de 'español' fue un poeta argentino de La Plata..."
-hablás muy bien el argentino.
"Y eso que en cuba me dicen "El rey de la Salsa!"
:: ROBERTO AGUIRRE MOLINA 8:56 PM [+] ::
...
:: 31.5.09 ::
Ana de Sousa - fragmentos - castelhano
~
1
para el tiempo.
ve esos pasos que en el silencio del sueño
del mundo escriben el camino.
siente el cuerpo que les da sombra
a través del pasillo sin luz.
estás solo.
escalón a escalón el creciente mar en los ojos
que te hace presentir el sumergir de los pisos ya recorridos
e inmediatamente allí, en el nivel siguiente, una llegada,
un jardín blanco donde en ninguna forma orgánica
afloran las sensibilidades de un suelo perenne,
que en el enrollar de las estaciones se sabe de silencio blando,
suave, se construye de notas retiradas al viento
a través del enrejado de las ventanas de ventilación.
respira.
es Pergolesi el que oyes y que te conmueve,
te tulle el pecho en incandescencias y tantos dolores
lentos y pequeñitos. nacen nódulos de minerales preciosos
donde antes eran frágiles los aterrizajes de las mariposas,
tus dedos rampas de lanzamiento crecen
a través de las carnes porosas del vientre lanzando
loros lunares en tantas direcciones
como los brillos latentes en tus ojos.
estás solo.
y todo sumerge a tu pasaje, al abandono del pasado.
en el vientre los pulsos reclaman la inconstancia de los brazos,
siempre olvidados a la vuelta de una soledad cualquiera,
envolviendo en una danza de espejos una melancolía cualquiera,
zurciendo cuidadosamente una garganta cualquiera
con el arte del constructor de cuadros de memorias.
acepta. es desmesurado el pasillo que tienes en la frente.
sólo Pergolesi lo recorre en su inmaterial razón y nunca tú,
nunca tu cuerpo o sombra osarán corromper del vacío
la esencia cuando este sucumbe muchas veces, repetidamente,
continuamente, a gracia de tentarte con el sueño del suicidio.
engulle tu saliva.
engulle el mar que te sumerge. engúllete.
borra, en la imposibilidad de la palabra, tu identificación.
~
2
he ahí que llego inquieta al último escalón.
los conté al compás del crepúsculo individual de las flores,
corola a corola, que se contrae en lanzamiento de polen,
por el dibujo de sus trazos en las paredes suaves y tibias, los pétalos.
al tercer escalón ya era de dolor la hendidura que se anunciaba
además de mi sombra menguante, rugiendo en voz baja,
y en los instantes siguientes, incluso antes de tomar el quinto escalón,
ya se dividían los pies en muchas pequeñas partes o unidades
(no sé cuantas, ya que nunca conté en trozos, fragmentos)
y la torpeza de la caída inminente se transformó en el espanto cáustico
normalmente sólo atribuido a los náufragos,
después de la recogida de la atmósfera líquida.
centímetro a centímetro pequeños rasgos de luz,
venidos por encima de la rodilla hecha torre de vigila
(o faro a contra mano, en el dispersar de la noche por el sueño
- siempre inesperado - cuando nos llevamos a cualquier lugar),
iluminaron, escalón a escalón, el sacrificio.
otro escalón. Lo llamé diuturnidad.
mientras componía vocalmente el nombre del décimo escalón,
la hendidura creciente y sus muchas hijas afluentes
me fecundaron el vientre con plasma monocromático
de elevada densidad, humedad,
y lo transformaron en la ciudadela del renacimiento, nuevo mundo,
capullo para que mis sentires más íntimos.
[define diuturnidad, por favor...
una eternidad, un largo periodo de tiempo, una era, un siglo, durabilidad, persistencia, permanencia.]
lo sofoco en el foso de la garganta y de los labios
y este silbido desesperado que se repercute en toda la dimensión
alcanzable a los brazos que gesticulan en vano,
mínimos pedidos de socorro, mudos y casi invisibles.
en el escalón siguiente y a sólo tres del fin de la escalera el tropezar.
siempre tropiezo en las palabras si las digo así,
congestionada o convulsionada, por la ausencia de contrastes
- el mundo está desnudo.
me ocurre que la convergencia, lineal adaptación evolutiva
que ocurre entre dos estructuras aparentemente iguales entre sí
- en términos superficiales - expuestas a un mismo ambiente,
como pasa con algunas aves y muchos insectos,
que siendo de especies distinguintas, desarrollan alas con características semejantes,
en función del ambiente al que están expuestos.
evolución convergente.
en la boca la ineficacia de las alas, porque pensé alas en forma de fuga,
y en la ansiedad las mastiqué.
~
3
duodécimo escalón. las venas, las arterias.
el pulso se hace el sonido ambiente y en mi frente crecen
telas de imágenes viajantes a una constancia imposible
- sólo son de aquel color ninguna por la imposibilidad de retener el movimiento.
en el entremedio del respirar se inicia la toma del cuerpo por los volcanes porosos,
inquietos, despierta la semilla por la erosión provocada por el paso del dolor, de la hendidura.
aún antes del último escalón, murmuro al pasamanos que de mis ojos
nacerán los ríos de magma que irán a poblar de islas la piel blanca y traslúcida
que traigo en un rincón de mí y que no he osado vestir.
la escondo de los animales feroces y de las enfermedades que infectan
de los hombres las lenguas y el ombligo.
no me atrevo.
no me intento.
aún si el cuerpo se deconstruye en mil filamentos
y se transforma en proyectil incendiario
- que me pese la culpa... me quedo quieta en el umbral del fin.
un escalón, un simple bloque de piedra fría amoldada por los muchos que ya fui,
manchada por las ocurrencias: ni todas las veces habría conseguido llegar a este punto con algunas partes del cuerpo intactas, aunque ya en tumulto.
podría llamarle muchas cosas... pero...
[threshold - An entrance or a doorway. The place or point of beginning; the outset. A point separating conditions that will produce a given effect from conditions of a higher or lower degree that will not produce the effect, as the intensity below which a stimulus is of sufficient strength to produce sensation or elicit a response: a low threshold of pain.]
~
4
último escalón.
cierro los ojos y aguardo.
poco a poco todos mis restos se disuelven en el aire
ácido circundante, purgante.
el dolor se extingue en su propia voracidad.
desnuda, soy sólo pensamiento, una luz que se eleva a la altura
del lugar de mi cerebro y que se ensambla en la idea restante de mi yo.
en mi frente un océano y por encima de él muchos peces vuelan,
afectados por la desorientación por el brillo intenso del sol que viene de bajo,
de las profundidades líquidas.
sin manos, atribuyo a la idea de viajante el derecho al equipaje
y escudriño la piel inmaculada por vestir. la piel siguiente.
en el instante siguiente será balsa, si me largo sin forma
a la concepción invertida de la razón y a los muchos recorridos
del innombrable desconocido.
existe un instante pequeñito en que debemos escoger
ser ángeles o monstruos, parásitos, incluso antes de la decisión del sacrificio.
y nunca sabemos... nunca sabemos de hecho.
buceo.
me olvido.
~
5
el clavel repunta fragilizando los acordes
y se levantan de la piel remolinos de rocío
gotas de sal que fermentan el alma y reproducen
a través de ti, los lenguajes secretos de otros márgenes
(bailo)
los brazos levantan el aire por encima de la cabeza
en círculos de fuego, desmoronando los pensamientos
y de estos los orgánicos artífices de la levedad, del soplo
cuerpo viento brisa aire cómplice que se extingue
siempre que la música deja transparentarse una
imperturbable soledad
el golpear de escalones hechos de dedos de donde
nacen los gestos exactos de los labios y la mudez
- dicen que el silencio alimenta por veces la imperceptible
muerte de las flores, que plantadas en los cabellos de las ninfas,
los alimentan con los colores del otoño y del humus
te encierro en los párpados de la memoria y hago de mis ojos
dos nenúfares llenos, si tanto me conmueve el clavel fecundo
de redención,
si tanto me aflige la forma como cada cuerda te sofoca,
diseñando los abstractos del tiempo en tu cuello,
una gargantilla de palabras dulces, preciosas, fatalmente amorosas
(bailo)
crece la espiral construida con tus gemidos.
- antes orabas -
mientras completo la melodía con las notas flotantes que
singlan por las arterias púrpura, como si tuvieran diminutas alas de papel,
mis pies de piedra, reflejados en el mar inmóvil que son tus ojos
se transforman en astas de lumbre,
se esparcen por encima del sueño.
~
Ana de Sousa, de nacionalidad lusa, dividió su vida hasta la edad adulta entre ciudades a la orilla del mar, la pequeña Quarteira donde nació en marzo de 1971, en la región sur de Portugal, y Barcelona, la gran ciudad mediterránea, donde acabaría por concluir su formación académica. Habiendo integrado estos dos mundos tan distintos, adquirió una cultura y una forma de ser de índole ibérica, privilegiando su lectura de los medios, el individuo físico e espiritual, y el mar.
Se encuentra en la escritura introspectiva y a veces existencialista, en la integración de atmósferas, en las impresiones de la piel y de los sentidos.
:: ROBERTO AGUIRRE MOLINA 9:52 PM [+] ::
...
Edmond Jabes - El Libro de las Preguntas, editorial Siruela
I
•
El blanco es lectura preliminar de lo blanco.
El orden de la creación es orden de creta, de mármol luego.
«Nadie sabe, al escribir, si obedece al instante o a la eternidad», había apuntado él.
Toda lectura nueva del universo es lectura inicial del Libro.
«El árbol está en el mármol, decía él. Los frutos de la eternidad son frutos estacionales.»
Hoja, folio, escribía él: Fuego-ojo; pero nunca supe si fuego-ojo significaba, para él, fuego de ojo u ojo de fuego; lo segundo corresponde más a la idea que me hago de la página en blanco cuyo ojo se consume el vocablo.
El instante tiene un regusto picante a eternidad.
Tú muerdes, inmortal, en la muerte.
~

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Edmond Jabes - El Libro de las Preguntas, editorial Siruela
II

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pintura - alejandro margulis

:: ROBERTO AGUIRRE MOLINA 12:10 AM [+] ::
...
:: 10.5.09 ::
Silvia Monros en el Encuentro Internacional de Escritores, Serbia, 2007.
:: ROBERTO AGUIRRE MOLINA 7:45 PM [+] ::
...
SILVIA MONRÓS DE STOJAKOVIĆ
EN SÍNTESIS - Poemario de silencios
*
En nosotros, una coma
FINA COMO UNA HOJA
Como una mirada
Profunda.
Así es
mi
hoja
*
En nosotros, la palabra
PROFUNDA COMO EL AGUA
En la ciudad, un lago.
En el lago, agua.
En síntesis, poco honda.
Pero, de hecho,
En ese lago
La gente también se ahoga.
Como ese agua
Suele ser alguna hoja
o página
De mi mirada.
*
EL OJO
Mi ojo izquierdo
hace rato
que está de pena inundado.
Mi ojo derecho
sigue viéndolo
todo.
El ojo izquierdo mío
me ve
a mí.
*
ADA
El lago de la ciudad
Por el que nadan
las nubes
Forma parte
De una isla fluvial
y del cielo.
Ada es su nombre, y yo soy Ada
Entre los hombres
En medio de ínsulas lejanas
Y otras hojas muertas.
Por eso a menudo el silencio
Hasta el estallido
me llena.
Sólo las copas de los árboles, a veces,
hacen limpieza.
*
INSOMIO
Tal como sabemos,
O no sabemos,
O no queremos saber:
Bueno sería
Que sencillamente no fuéramos
Tan inteligentes.
Se nos está yendo la calle,
Con ella, nuestro pequeño planeta,
Y el sueño también de nosotros se aleja
Justo mientras nos esmeramos
Desesperadamente por alcanzarlo.
Mientras seguimos postergando
El sueño.
Dormir sólo pueden
Aquellos que ya ni sueños
Tienen.
*
MI PIEL
Esto también lo diremos
En síntesis: quema
Terriblemente.
Quema,
escuece,
arde.
De la espalda,
En lenguas de fuego
envenenado,
Mi piel,
En remolinos de humo,
En azufre se convierte.
Con una lluvia de plomo
En hilachas atómicas
Por encima de nosotros, sin verlo,
cae
En tanto a mi pecho
Una de las cabezas cortadas
De la Medusa
Cual sarpullido ensordecedor
vuelve.
Muchos son los que hasta nos cuidarían
Después de haber visitado al médico.
No hay manera de que
Tocándonos imperceptiblemente
Con la mirada
De antemano nos evitaran una visita tal.
En tanto, mi piel,
Supurando en una preterición
voluntaria,
Como un pozo,
hasta la conciencia
retumba.
Porque no sabe cómo
Ni quiere, mi piel,
Acabarse en sí
O consigo.
Desde hace rato
puro desierto,
No quiere desolación,
así, sin más.
Sin un leve toque de luz,
El verdadero tamaño
de la noche.
Ni ella, ni yo.
*
LA OSCURIDAD (PRIMERA)
No viene la oscuridad de los colores
Sino del miedo
A la blancura.
Por lo demás, los colores oscuros
Son más densos en aromas
Al atardecer de un otoño tardío,
Cuando el sol con el agua del lago
Sacia su sed de orgías,
celestes, anaranjadas, amarillas,
color turquesa,
rojo púrpura o todo ya en negro,
En tanto los patos pardos,
De dos en dos,
Desaparecen de vista
Por la penumbra.
Por eso los olores,
Por el propio ser de la noche,
Siguen, pues, condensándose.
El lago, casi quedo,
Ya se está cambiando de ropa
Para irse a dormir.
En silencio se abrocha el pijama
Con botones de luna en doble hilera
Cosidos a la orilla afarolada.
Para que alguien,
Acaso yo,
Se convierta en el hilo de un botón.
*
LA OSCURIDAD (SEGUNDA)
Miedo le tenemos al frío
Del inminente,
O por lo menos anunciado
Descenso del Norte.
Si bien el pobre planeta,
Dicen,
También se puede recalentar,
Si no está ya derretido
Por los intermediarios
Y otras buenas intenciones.
Tenemos miedo,
Al cabo del conocimiento
En plural,
De que tengamos que sobrevivir.
Lo mismo que a veces
Tenemos miedo de que,
con tantos conocimientos,
Aun antes de la muerte,
Ya nos estamos yendo.
Y de que entonces ya no seremos
Ni siquiera lo que no fuimos,
lo que queríamos ser.
Cuando detrás de nosotros
A nosotros mismos nos dejemos.
Entonces para unos pocos intrépidos
La claridad de las preguntas
Que nos repetimos a nosotros mismos
Se nos hace
una perfecta
oscuridad.
*
TESLA
Unidad de inducción magnética.
Ilustre científico serbio – 1856-1943
Para M. de L.
¿Y con qué motor brillaría la noche,
Para saludar de paso a los astros,
De no haber seguido Tesla sus rastros,
domando rayos, otrora en derroche?
¿Acaso nuestro clamor alcanzaría
A los dioses supremos de lo celeste
Si el soñador de un monte agreste
No mudaba en corriente la brujería?
No nos hubiera permitido participar,
De habernos dejado sin electricidad,
En su sueño planetario hecho realidad.
¿Cómo serían los mundos, tan vastos,
De seguir siendo tan ajenos en el alma
Sin ese austero genio y su calma?
*
EL DÍA
Interminable,
Para colmarnos, como siempre,
Incluso de alegría.
Hasta cuando vacíos estamos,
O sobrecargados de saber,
Cuando estamos conscientes
De que con la alegría
Suplantamos la felicidad,
Sin conciencia de la plenitud,
Una de esas dichas consiste
En pensar
En el día siguiente,
Ese nuevo día,
En el que seguiremos huyendo
Para adelante,
Reconociéndonos, de paso,
En alguna costumbre
inútil.
En alguna costumbre
inalienable.
En alguna costumbre
amiga.
Reconoceremos la arruga de nuestra almohada
En la cama de nuestra habitada o deshabitada
intimidad,
Mas también en el hospital,
provisonal,
E incluso en el campo de concentración,
reversible.
Siendo huída y huyendo,
Sin cama y menos aún almohada,
En algún latido
de nuestros silencios
Volveremos a reconocernos
En la costumbre de subsistir.
Reconoceremos alguna ínfima alegría
Nuestra, hasta cuando ya no haya
Más que este reconocimiento de la nada,
A nosotros nos reconoceremos
En esa ínfima alegria
De ser,
Incluso transgresores,
Incluso tolerantes,
Incluso diferentes.
Nos reconoceremos
A nosotros, desde siempre,
Como somos.
Y por fin, reconoceremos
A los demás,
Tal como siguen siendo las olas de un lago.
Al fin y al cabo,
La almohada
También es como es.
A veces incluso
Con nuestra cabeza
En disyunción.
*
DISYUNCIÓN
Cuando el lápiz muerde con su corazón de mina,
Disyunción quiere decir que
mi mamá
amasa pan.
Quizá porque
mi mamá
me ama.
„El sentido es un atributo la oración“,
Solían explicar los expertos en lenguas
y demás estructuralismos.
Otros desconstructivistas añadieron
Que más allá de una oración,
Ni hay que buscar el sentido.
Mi amor,
expresándose con palabras
dentro de cualquier idioma,
Sólo sabía orar
en cualquier sonrisa
A la sombra
de todos nuestros panes, silencios
y encuentros.
Amasados con el tiempo.
Con el tiempo de una mina de lápiz.
Con el corazón de un lápiz, para siempre
*
EL ENCUENTRO
Es raro.
Como un poema.
Detrás de las palabras.
Un verdadero encuentro
Es poesía.
De hecho, el silencio.
Pero el silencio también
Cambia
De color.
Permaneciendo mudo.
Como el grito
La vida se extiende por nuestro género
Entre una facilidad impuesta
Y un eterno nudo
en la garganta.
Lo que pasa
Es que, en su mayoría,
las gargantas
También suelen ser de papel.
*
REBERVERACIONES
Que algún ayer mío,
Que ya es mañana,
Que sea,
Digo,
Hoy nuevamente único.
*
EN EL MISMO LUGAR
Aun sin palabras ni colores:
Sin violetas,
Verdes
O rosas viejos.
Simplemente con salmón ahumado
En el paladar:
Así escribo.
Como un eco del arcoiris:
así escribo.
Como el marco
De un óleo rescatado:
así escribo.
El misterio del propio óleo
También indago,
Lo mismo que la pared de la que cuelga
en el museo,
Lo mismo que el espacio vacío
en el budismo.
Así escribo:
Aun sin palabras,
Voy anotando letras.
Hasta el final de otro insomio
Por encima del silencio
Que conmigo se confunde
en nuestro mismo
diccionario, lugar. U hogar.
*
LA CASA DE LOS ESPEJOS
Sé del Louvre todo que se pueda
y todo lo que haya
que saber.
De la Amazonia también sé
más que
bastante.
En la escuela me llamaban Sócrates.
Por eso acaso sigo sin saber
Cómo los grandes conquistadores
Y otras señoras fatales
Acceden a los paños menores
de corte
y mera confección.
En síntesis,
Desde que sé de mí,
amor recibo en enormes
cantidades.
Amor recibo y entrego
Siempre en enormes cantidades.
Siempre,
En la Casa de los Espejos.
*
PUENTE
Puente soy, esencialmente.
Así como a partir
De los fundamentos de mi ser.
Traduzco a los demás hasta a mí
Y una gota de agua
A la tercera orilla.
Si bien pisado,
Puente soy,
Estableciendo pasos.
Todo otro,
Y cualquier día subsiguiente,
Otro nuevo puente es.
Y toda traducción
Del vacío o del nocturno
Todos somos
Una traducción mutua.
Si bien pisado.
Conecta.
Cada puente.
Cada puente sobre el agua.
Cada agua.
Cada gramática.
Hormigón armado
de terciopelo.
Lluvia y puente.
Puente de lluvia soy.
*
El agua, dentro de todos nosotros
REFLEJOS
Por fin traduzco
unos dibujos de reflejos
al árbol
Traduzco al árbol
que acaso
también soy
Los reflejos del agua
Que llevamos
Por dentro.
Las tormentas internas
Y los susurros perdidos.
Permaneciendo yo
con mis lentes de contacto
al viento.
Unos dibujos le traduzco al árbol,
Para devolverle sus reflejos,
Así como unas hojas
que son, sin ser, más que
todo silencio.
****
Nota sobre la poeta
Silvia Monrós de Stojaković nació en Buenos Aires, de padres catalanes nacidos en Barcelona, y terminó la escuela primaria, el liceo y los estudios universitarios en Belgrado, acaso por lo de la letra „B“, ya que de niña le gustaba BB, esa actriz pequeñoburguesa que ni siquiera actuaba bien, pero que fue la primera en aparecer en la pantalla tal como Dios creó a la mujer. Acaso porque Silvia en realidad era y sigue siendo muy tímida. Aunque hoy día nadie lo dijera.
En todo caso, la labor literaria de Silvia Monrós empezó, oficialmente, en 1976, cuando fue publicada la selección de poetas españoles contemporáneos que ella hizo y tradujo al serbio, esencialmente a partir de la antología de J.M. Castellet, porque mientras la hacía, su autor escuchaba a Aretha Franklin. Previo a ese libro, Silvia ya había publicado su primerísima traducción en una revista literaria, para que en esa revista igualmente publicaran sus dibujos. Esa revista literaria publicó, pues, no sólo „La salud de los enfermos“, de Julio Córtazar, sino también los dibujos de la traductora.
Desde entonces, Silvia Monrós ha traducido más de una centena de unidades bibliográficas. Entre las traducciones del español al serbio vale destacar la Rayuela, del ya mencionado Un Tal Julio, así como la hipnótica narrativa de Javier Marías, otro autor que desplaza las fronteras de la literatura; tradujo varias novelas de las nuevas escritoras españolas, que ya sin tener que saber de fronteras, sencillamente llevan más allá el mero descaro de escribir al vuelo. Al serbio asimismo tradujo a escritoras francesas y brasileñas, y entre estas últimas y únicas, a Clarice Lispector.
Traduce poesía para deleitarse de la realidad. Así, disfruta cada vez que tiene oportunidad de traducir, entre otros, los poemas de Antonio Porpetta, madrileño y trotamundos por la poesía.
Del serbio al español tradujo a otros varios autores selectos, tales como Milorad Pavić y otros clásicos contemporáneos de las vigorosas letras serbias, así como numerosos poemas de las poetas serbias contemporáneas, que son la vanguardia de la poesía, diríase mundial. Aunque la poesía sea, en cualquier lugar – e incluso independientemente de los sexos y otras divisiones entre poetas y poetisas – la Cenicienta de este país sin pronósticos meteorólogicos exactos. Así como en el resto del mundo.
Los libros que Silvia Monrós ha firmado como autora son: La última rayuela de Cortázar (novela epistolar con Julio Cortázar y Carol Dunlop, 1991), Espejo de amor (correspondencia entre dos pintores metáfisicos de origen ruso en Belgrado, 1994), Ciudad de Ciudades (respuesta electrónica al Ángel Misericordioso del ’99, en edición bilingüe, 2000) La clepsidra de Ortega (ensayo sobre la posible aplicación de las posturas del vitalista pensador español adaptadas a la realidad balcánica aquí y ahora, igualmente en edición bilingüe, 2001), Continuará... (telenovela autobiográfica, 2002), Nosotros, Salvador Dalí (monografía crítica, escasamente paranoica aunque por cierto casera y serbia, acerca de lo que está del otro lado de lo que se ve en la obra del exuberante pintor catalán, 2004) y Argentina mía (impresiones de un viaje a la Argentina, que esa vez se terminó en la Patagonia con un cóctel llamado tal como se titula el libro, 2005).
Acaba de salir de imprenta la traducción que Silvia Monrós ha hecho de los ensayos sobre el amor de José Ortega y Gasset, y a punto de aparecer están sus propios ensayos, bajo el título de Bahía desbordada.
En imprenta ya está su novísima traducción: El cantor de tango, de Tomás Eloy Martínez. El título de esa novela en serbio rezará Tango para Buenos Aires.
Parece que, en síntesis, Silvia es gringa, y también porteña.
Así como rosarina, gracias a los amigos de todas partes.
La amistad: un verdadero poema.
En síntesis es el primer libro de poemas que Silvia Monrós de Stojaković decidió publicar, para que hicieran compañía a sus dibujos de cámara a todo color.
:: ROBERTO AGUIRRE MOLINA 7:41 PM [+] ::
...
:: 17.4.09 ::
mi patria - LUCERO VILLALBA HAGESLTANGE - http://www.lucerovillalba.4t.com/index.html
Born in Buenos Aires on January 21, 1962
Tierra abierta: nuestra tierra
La patria que propone Lucero es un lugar extraño, de un sentido misterioso y un morar intenso. Alguien, tatuado por travesías y emociones fuertes, atravesado por cabelleras, muelles, desiertos y salvajes caballos, dijo que la patria es allí donde uno mejor se siente. Si eso es así ¯y es así para aquellos que atesoramos en los ojos cordilleras e islas, nieves, algas, héroes y más caballos salvajes¯, esta patria de Lucero es también nuestra patria. Esa patria sentimental que funda también Caetano Veloso cuando proclama a língua é minha pátria para abrazar a todos los que comulgan en lengua, corazón y canto. Parafraseándolo, te digo Lucero que, definitivamente, tus cuadros se han convertido en tu patria. Y porque el sentimiento genuino hermana, insisto, también en parte de la nuestra. Aquellos que nos conmovemos con tu temática, tus colores y tu expresividad que desborda y contagia.
Pablo Cingolani
Río Abajo, Bolivia, 24 de enero de 2008
:: ROBERTO AGUIRRE MOLINA 6:10 PM [+] ::
...
:: 2.3.09 ::
Marcelo Leites - "Tanque australiano" - Ediciones Gog y Magog, Buenos Aires, 2007
I
Y una noche de luna llena
pegamos la cara en el espejo
entramos descalzos a la noche
y sin saber qué esperar
bajamos al tanque australiano
bajamos despacio
deslizamos por las paredes de chapa
los cuerpos desnudos.
Los pies agitan el agua,
un estanque en medio del desierto.
No hay desacuerdos,
un entendimiento tácito entre nosotros.
Nos basta con estar dentro del tanque
y mirar las estrellas.
La conciencia se aquieta y respiramos
el mismo aire que respiran los caballos
en el campus militar de enfrente.
Disparos de rifles sacuden el letargo,
enfrente.
-Son sólo tiros al blanco.
-Pero suficientes como signo de época.
Y bajamos todavía más, casi tocamos el fondo
y contuvimos la respiración bajo el agua
y vimos algas y hojas sumergidas
y sedimentos y escuchamos
el sonido atemperado del mundo
y más y más navegamos en nuestro tanque
y giramos una vez y otra vez
por las paredes de chapa y en cada giro
algo nuevo veíamos
y un nuevo canto oíamos.
-Ése que está adentro del sauce
es Juanele
-Y al costado está el filodendro que plantó
Veiravé.
-Y el que parece un árbol de letras, ¿quién es?
-Ah... Leónidas viajando aún en su capuchón.
-¿Ves también los sembrados y los pescadores
mirando más allá del espinel?
-Sí, pero lejanos, casi inalcanzables.
Y había también sirenas, las mismas sirenas
de Ulises cantaban un canto de opio
y desaparecieron cuando quisimos tocarlas.
Flotando en el agua del tanque
vimos la ciudad inclinada entre la villa
y las luces de neón y las pantallas ciegas.
Y vimos los ejércitos de hormigas
que durante años llevan sobre sus hombros
los ladrillos para construir su casa
antes que el veneno las liquide
antes que el país las expulse
definitivamente.
Sentados en el borde del tanque
nuestra mirada horadó los pastos,
los árboles y el río lejano.
Y nuestra mirada seguirá horadando
escrutando entre la niebla
las partículas de polvo en el aire
y el sol que anuncia el fin del día.
*
II
Desde aquí es posible ver
Un fragmento de la ciudad.
¿Pero qué veo en realidad?
Hay campanillas alrededor
del círculo de chapa y flores
olorosas casi tocan el agua.
Flotando en la superficie
veo los árboles, los frutos, las lomas
y los caballos en la hondonada.
Lomas … se esfuman en el horizonte.
Lomas.
Veo veo veo
la caída.
Hay dos chicos escuálidos
debajo del manzano maduro,
¿seguirán esperando que caigan las manzanas?
Caen hebras doradas
caen
caen
caen
Mirá esas hebras deshilachadas
miralas hasta el fondo de tus ojos.
Corteza corteza corteza.
Hay un hueco en la hierba
sobre la tierra dos amantes
desnudos. El chico tiene su rostro
entre los senos de la chica.
La chica lo abraza y llora.
El ruido de la púa golpea en la cabeza.
Hay una sinfonía de Mahler sobre
el amarillo incandescente del campo
mezclada con el sonido del agua
de las mangueras que riegan el jardín
y hay olor a tierra mojada
como el olor de la primera lluvia
después de un largo viaje.
*
III
Oír y no poder dejar de oír todo el tiempo.
Oír dentro de uno. Oír bajo el agua.
Oír cerrando los ojos.
Las orejas no tienen párpados.
El encantamiento de los chorros de agua
que caen dentro del tanque.
Ah...el placer casi sensual de los long-play.
Este verano un amigo me prestó una bandeja
de tracción directa,
estuve escuchando como mil discos de vinilo
y a veces me aterra la cantidad de música
que uno es capaz de guardar en su cabeza
sin riesgo de perder la salud
más bien todo lo contrario.
Y entonces me preguntaba me pregunto
y me vuelvo a preguntar:
¿Qué busca uno en la música?
¿Aturdir la conciencia?
¿la música como una droga?
¿como una morada en la intemperie?
¿Se puede escuchar sólo con el cerebro?
¿Qué escuchamos cuando escuchamos?
¿Voces en la noche?
¿el sonido puro?
¿el silencio entre los sonidos?
Deshojan sonidos de un árbol
en lo más recóndito de uno mismo,
notas que trabajan la memoria
y que escucho sin escuchar.
Hay música en las palabras
Hay palabras con música
Hay música sin palabras.
¿Hay palabras en la música?
¿O justamente lo que nos conmueve
lo que nos saca de nosotros mismos
es la ausencia de palabras?
Dejarse ir
dejarse
dejar el mundo
:: ROBERTO AGUIRRE MOLINA 6:23 PM [+] ::
...
:: 11.2.09 ::
Autopista Santa Fe - Rosario: atardecer sobre el río salado.
foto: mariela a. moyano
:: ROBERTO AGUIRRE MOLINA 6:21 PM [+] ::
...
SIMÓN J. ORTIZ : La canción como lenguaje es una forma de tocar.
(…) Cuando hablas o cantas con palabras que son únicamente palabras (o que parecen ser meramente palabras) algunas veces sientes que son demasiado etéreas, incluso huidizas. Pero cuando te das cuenta de la relevancia que tiene algo para ti, entonces las palabras son muy tangibles. Valoras el significado de la canción por el movimiento en la danza y por la expresión y percepción que te permite. Te das cuenta de la calidad inherente de una canción por medio del sentimiento que te da. Te haces consciente del silencio que sobreviene en ti cuando cantas o escuchas una canción de estilo silencioso. No solamente la sientes. Lo sabes. La substancia es emocional, pero más que eso, espiritual, y es real y tú estás presente y eres parte de ella. El acto de la canción que estás experimentando, es real, y la realidad es substancia suya.
Una canción se hace substancial por su contexto (es decir, su realidad) por aquello que está ahí, a la vez que por aquello que es traído por la canción. El contexto en el cual la canción es interpretada o que una canción de oración hace posible es lo que hace que una canción sea substancial, es lo que le da esa cualidad de realidad. El contexto emocional, cultural y espiritual en el que prosperamos: en éste, la canción es significativa. El contexto no solamente tiene que ver con tu estar físicamente presente, sino que también con el contexto de la mente, qué tan receptiva es, y eso usualmente significa que existe familiaridad con la cultura en la cual la canción es interpretada.
El contexto de una canción puede ser cualquier cosa o se puede enfocar a través de un evento o acto específico, pero incluye a todas las cosas. Es muy importante que te des cuenta de esto cuando intentas entender y aprender algo más que las solas palabras o la facilidad técnica de las palabras en una canción o en un poema. Eso quiere decir que tienes que reconocer que el lenguaje es más que un grupo de palabras y más que la relación técnica entre los sonidos y las palabras. El lenguaje es más que un simple mecanismo funcional. Es una energía espiritual que está disponible para todos. Nos incluye a todos nosotros y no está exclusivamente en poder de los seres humanos —como seres humanos somos parte de ese poder.
A menudo, pienso que nos convencemos de la eficiencia de nuestro uso del lenguaje. Empezamos a referirnos al lenguaje demasiado casualmente, tomándolo por lo tanto como dado, y olvidamos su naturaleza sagrada. Perdiendo esta referencia, nos hacemos bastante descuidados en nuestro uso y percepción de él. Olvidamos que el lenguaje, más allá de su mecánica, es una fuerza espiritual.
Cuando consideras a la naturaleza sagrada del lenguaje, entonces te das cuenta que eres parte de él y que él es parte de ti, y que no necesariamente lo controlas, y que si controlas una parte de él, no está bajo tu control exclusivo. Con base en esta comprensión, creo que se vuelven disponibles todas las posibilidades de expresión y percepción.
(…)
EÍ lenguaje no es definición; el lenguaje expande todo. Nosotros, creyéndonos aptos para la tarea, innecesariamente asignamos reglas y funciones al lenguaje. Por lo tanto, limitamos nuestras palabras, nuestro lenguaje, y limitamos nuestra percepción, nuestro entendimiento, nuestro conocimiento.
(…)
SIMÓN J. ORTIZ nació en 1941 en una pequeña aldea del Pueblo de Acoma, en Nuevo México. Es uno de los principales autores de la literatura nativa estadunidense moderna, aunque su influencia ya rebasa todo confín cultural. Sus poemas, cuentos y ensayos son un testimonio de la dura realidad indígena en Estados Unidos. Su etnopoética retoma la tradición oral autóctona y se une a las búsquedas contemporáneas hacia la espiritualización de las palabras. En sus textos habla y canta la desubicación y pérdida de identidad dentro de la sociedad "blanca", pero sobre todo, conserva un optimismo tan compasivo como crítico. Confía en el retorno de la sabiduría, la unidad de todos los seres vivos y la pertenencia a la tierra. Sus libros primordiales son Woven Stone (1991), After and Before the lighining (1994) y Men on theMoon: Collected Shori Stories (1999).
Extraído de “Decir y Ser” – ocho visiones en busca del lenguaje, editorial Anortecer, México, 1999.
:: ROBERTO AGUIRRE MOLINA 6:08 PM [+] ::
...
atardecer sobre el río salado, santa fe
foto: mariela a. moyano
:: ROBERTO AGUIRRE MOLINA 6:06 PM [+] ::
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:: 20.1.09 ::
Angüeras: Muestra de Cerámicas de Kivi,
Centro Cultural Provincial - Santa Fe, 24/11/89
VAMOS JUNTOS A DONDE ESTAMOS
Roberto Aguirre Molina
Seres, "Seres imaginarios que, como tales, escapan al rigor de las leyes biológicas y físicas, han poblado siempre las noches del planeta y también la luz, sin que la era del átomo y la cibernética haya podido acabar con ellos, acaso porque el conocimiento científico y las utopías sociales están aún lejos de calmar todos los miedos ancestrales del hombre y lejos de colmar sus esperanzas: la fauna de las tinieblas procede del tiempo de la desesperación..."
"Los seres que ambulan por la oscuridad son muchas veces formas pasajeras, espectros vagos y fugaces: la fosforescencia de unos ojos, fuegos móviles, horripilantes ruidos que denuncian la presencia de un personaje invisible, algún muerto nostálgico que regresa al espacio de su fervor, a nutrir la obsesión de un recuerdo. La inmensa mayoría sucumbirá a esa nebulosa en que se disgregan los sueños de una mente singular, pero algunos serán vistos, oídos o sentidos también por otros, conformando una realidad ínter subjetiva que irá trascendiendo, hasta afianzarse en la imaginación colectiva. Recién entonces podremos decir que estamos ante seres sobrenaturales propios de una determinada cultura popular que los ha concebido, o adoptado y adaptado a su singular cosmovisión". (1)
Los seres, estos seres, estos 'bichos' como dice KiWi, que están frente a ustedes, están en el lenguaje también y quizá, como complemento o también, formando una unidad: Podemos decir que KiWi, amasa en barro sus palabras que luego transforma en poesía: un artesano que modela en el silencio de su casita en Alto Verde el barro, mientras 'oye', como los antiguos copistas y transforma, como poeta, lo que es un secreto a voces en la isla
Vacío
es entraña
Acotó el carnicero
Superstición? - Populachería? "No se trata de nostalgia ni de tributo al pasado, sino de fe en el porvenir. Porque lo grave no es que se termine una forma de vida, sino que este fin signifique una caída hacia formas inferiores, degradadas, manipuladas, colonizadas, pues así irá perdiendo calidad la existencia, y el nombre se mostrará cada vez más impotente de concebir universos poéticos y habitarlos. Las culturas populares precisan de estos viejos sueños para no empobrecerse, para recrearlos e instalarlos en los nuevos espacios. ¿Acaso se han olvidado en Europa los faunos, centauros y unicornios?"
"Porque los seres (o símbolos) que nos ocupan pueden revivir, aunque con otros sentidos, en ámbitos diferentes, por obra de hombres dispuestos a sacudirles el polvo de la desmemoria y echarlos a andar de nuevo por el mundo de las representaciones mentales, cargados con todo su antiguo prestigio. Y no hay que ser muy escrupulosos con ellos, pues los mitos eternos resisten los cambios de máscara". (1)
A quien conoce a KiWi poco le puedo decir de lo que está viendo: sabe lo que yo no sé. Luego de 'mirar' los 'bichos', el catálogo sirve para descubrirnos leyéndolo en el lugar sagrado de la casa de uno: si puedo decir algo que no sé, es que también es la voz de KÍWi: un poema corporizado; el poeta que ha escuchado la voz de todas las voces de la costa: Alto Verde es la costa que está frente a la ciudad: Ahí ocurre KiWi y ahí ocurre lo que ven.
Porque esa voz es la suya y no es la suya, es la voz del tiempo: "ninguna voz está inmóvil, ninguna voz cesa de pasar; es más, ese tiempo que la voz manifiesta no es un tiempo sereno; por igual y discreta que sea, por continuo que sea su flujo, toda voz está bajo amenaza; al ser la sustancia simbólica de la vida humana, hay siempre en su origen un grito y en su final un silencio..." (2)
(1) — Adolfo Colombres: "Seres sobrenaturales de la cultura popular argentina" — Biblioteca de Cult. popular — Ediciones del Sol, 1986
(2) — Rolando Barthes: "El susurro del lenguaje" Paidós, 1987
En torno al fogón, sobre el barranco,
los pescadores. La noche
bogando estrellas
sobre el río
Rectos,
límpidos silbidos
interrumpen los diálogos,
angüeras
Muy temprano, este año,
en torno al día de ánimas
participan
reclamando su vela
las almas aquellas
Kiwi
:: ROBERTO AGUIRRE MOLINA 12:22 PM [+] ::
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Alfonso D'aquino: Instrumento de la música no oída
(Cuestionario: Reynaldo Jiménez)
Revista Tsé tsé - Nro. 16 - Buenos Aires, 2005.
(...) Con respecto a tu mención de la poesía como canto, ¿podrías ahondar el punto?
Sí, todo canta. Quiero decir, oigo que todo canta y que todo pide ser cantado. Hay algo como un magnetismo del canto, que se transmite del objeto (cualquiera que éste sea) al verso y de éste al canto silencioso que el lector realiza. Ahora bien, este descubrimiento no fue inmediato en mi trabajo imaginativo; puedo decir que llegué al canto sólo a través de una inicial oposición a sus aspectos más obvios, cultivando deliberadamente (como sucede en Prosfisia, mi primer libro) una poesía atonal e incluso arrítmica. Sólo más tarde, a medida que fui cultivando el verso en sus distintas modalidades, caí en la cuenta de que el aspecto melopéico no puede hacerse a un lado sin afectar al poema. Y esto me llevó a rescribir (como es el caso de la mayoría de poemas que componen Basilisco, escritos en sus primeras versiones en verso libre, arrítmico y fracturado) viejos materiales en verso medido y rimado dentro de la más estricta tradición, rescatando y cultivando aquello que en un principio desdeñaba, pero sin desechar los aspectos propios de mi voluntariamente torpe decir anterior. De modo que al redescubrir en mis poemas la musicalidad del verso, lejos de lo que podía temer, abrí las posibilidades de mi poesía. Ahora tarareo lo que escribo, canto sus sílabas más que contarlas, e incluso, así sea torpe y efímeramente, en ocasiones lo musicalizo en un teclado para asegurarme de su ritmo y su sonoridad, y esto para todos los registros poéticos en los que me gusta moverme: de la poesía visual (que normalmente ignora el lirismo, sin duda en detrimento propio) a un verso que es libre sólo en la medida que se transforma en su opuesto y cuyo canto se profundiza a un nivel microtonal, en el que empieza el verdadero trabajo poético, el sutil entramado de los más mínimos aspectos del verso: las rimas que imantan los sentidos, los ritmos que abren el espacio, las sílabas que silban, las imágenes que resuenan tras el ojo... Y todo ello como una unidad de sentido-sonido-y-forma que se resuelve como canto visual. No puedo sino repetir aquello de que el poeta tan sólo transmite la inaudible música que percibe. Y es su capacidad de transmisión creativa la que lo convierte, en la medida que se afinan su oído y su palabra, en un fino instrumento de esa música no oída.
Alfonso D'aquino
:: ROBERTO AGUIRRE MOLINA 10:08 AM [+] ::
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:: 19.1.09 ::
Giacomo Leopardi
(traducción de Enrique M. Butti, en: “Cuaderno de Traducciones”, El Soplo y El Viento n° 26, santa fe, ediciones delanada, 1997.
CANTO XXVII
AMOR Y MUERTE
Hermanos, Amor y Muerte engendró
la Suerte al mismo tiempo.
No hay cosas más bellas aquí
en la tierra o en las estrellas.
De uno nace el bien,
el mayor placer
que se encuentre
en el mar de la existencia;
la otra, todo gran dolor
todo mal apaga.
La hermosa muchacha
dulce y no como la pintan los cobardes,
suele acompañar
al pequeño Amor
y juntos sobrevuelan
el camino mortal,
consuelo de los sabios corazones.
Porque no hay corazón más sabio
que el herido de amor,
el que desprecia la vida infausta
y no conoce otro dueño
por quien desafiar
cualquier riesgo,
sí que donde está tu ayuda, Amor,
nace el coraje, o se despierta
el impulso a la acción,
no al pensamiento vacó
que suele mover a al raza humana.
Cuando temprano nace
en el corazón un afecto amoroso
junto con él se siente
un lánguido y transido
deseo de morir.
Cómo, no sé, pero éste
es el primer efecto del amor
verdadero y profundo.
Quizás lo que espanta a los ojos
es el desierto;
la tierra se descubre inhabitable
sin esa nueva, sola, infinita
felicidad que se ha instalado
en el espíritu, y entonces
presintiendo una fuerte tempestad
en el corazón
se reclama tranquilidad
se reclama un puerto seguro
ante el feroz deseo
que rugiendo oscurece todo entorno.
(…)
Que a los fervientes, a los felices,
a los más ardientes
el destino les conceda
uno de estos amables señores,
amigos nuestro,
cuyo poder ningún poder iguala
en el inmenso universo,
y con quienes sólo compite
la alta fuerza del destino.
Y tú, a quien ya desde mi infancia
honro e invoco,
bella Muerte
piadosa suprema de las ansias terrenales,
por mí celebrada y redimida
tu divina esencia
injuriada por el vulgo ingrato,
tú, escucha mis ruegos,
no tardes más,
cierra ya a la luz
estos tristes ojos, reina del tiempo.
Me encontrarás sin duda a cualquier hora
en que despliegues hacia mí tus alas,
alta la frente, armado,
desdeñado al destino,
sin adorar ni bendecir
la mano que azotándome
se tiñe de mi sangre inocente
como adoran y bendicen
con antigua ruindad los humanos.
Toda vana esperanza,
consuelo de niños,
aparta de mí,
todo estúpido alivio.
Que no espere a nadie
que seas tú,
que sepa esperar sereno
aquel día en que apoye adormecido
mi rostro en tu pecho virginal.
CANTO XII
DESPUÉS DE LA FIESTA
Dulce y clara está la noche y sin viento
y suspendida
sobre los techos en medio de jardines
brilla la luna. Su luz dibuja
a lo lejos nítidas montañas. Oh, querida,
todos los caminos callan
y en los balcones apenas brilla
alguna lámpara: duermes,
tu sueño protegido
en el centro de tu casa quieta. No te
desvela ninguna pena; ya ni sabes
que me abriste una herida en el pecho.
Duermes; yo me asomo
a saludar este cielo, todo tan suave,
y a la omnipotente belleza
que me entregó la pasión. “Te niego
–me dijo– la esperanza, te niego
también la esperanza; y que tus ojos
brillen sólo de lágrimas”.
Fue maravilloso este día; ahora
descansas de tanto baile; quizás recuerdes
a quienes te sonrieron y a quienes sonreiste; no a mí,
ya no, yo ya no puedo soñar en recorrer tus sueños.
Acá estoy preguntándome cuánta vida
de espanto me queda, y tiemblo y grito. ¡Sufrir así
y tan joven! Por la calle,
no lejos, escucho el canto solitario
del obrero que regresa tarde
a su casa después de divertirse,
y mi corazón se sobresalta
al pensar cómo en el mundo
todo pasa y apenas deja,
si deja, huella. Ya está,
se fue el día de fiesta, y ahora
llega un día de nada, y así el tiempo
arrastra cualquier cosa. ¿Adónde está el eco
de los pueblos antiguos? ¿Adónde está el grito
de nuestros héroes? ¿ Y el gran imperio
de Roma, y las armas y el fragor
que invadió las tierras y los mares? Ahora
en su paz y silencio y quietud
el mundo rechaza toda memoria.
De chico, cuando uno esperaba
ansiosamente el día de fiesta, o después,
cuando la fiesta ya se había apagado,
despierto en medio de la noche
yo apretaba la almohada,
y ya como hoy el corazón se oprimía
al oír algún canto doblar por los senderos y
perderse poco a poco
en el infinito.
CANTO NOCTURNO DE UN PASTOR ERRANTE DE ASIA
¿Qué haces, luna, en el cielo? Dime, qué haces
silenciosa luna?
Naces al anochecer, y vas
Contemplando los desiertos; después te escondes.
¿Todavía no estás fatigada
de recorrer tus sempiternas rutas?
¿todavía no sientes hastío, todavía te complace
mirar estos valles?
Se asemeja a tu vida
la vida del pastor.
Se levanta al alba
y conduce su rebaño por el campo;
ve animales, fuentes y prados,
y al caer la noche, extenuado, reposa,
y no aspira otra cosa.
Dime, oh luna, ¿qué espera
el pastor de su vida,
qué espera tú de la tuya? Dime: ¿adónde
se dirige este breve vagar mío
y adónde tu inmortal carrera?
Viejito canosa, enfermo,
andrajoso, descalzo,
con pesada carga en los hombros,
por montañas y valles
entre rocas, arenales, matorrales,
al viento, en la tempestad, en la hora
ardiente y cuando hiela
escapa, corre, sin aliento,
cruza torrentes y charcos,
cae, se alza, y más y más se obstina,
sin tregua y sin consuelo,
herido, ensangrentado; hasta que llega
allá adonde tanto esfuerzo conducía:
al inmenso, horrible abismo
en el que precipitándose todo olvida.
Así, luna virgen
es la vida mortal.
UNA MADRE
Yo conocí íntimamente una madre de familia que no era en absoluto supersticiosa, sino firme y exacta en la fe cristiana y en los ejercicios de la religión. Y esta madre no sólo no se compadecía de aquellos padres que perdían a sus hijitos, sino que íntima y sinceramente los envidiaba, porque estos niños habían volado al paraíso sin peligros y habían liberado a sus padres de los fastidios de su manutención. Encontrándose en repetidas ocasiones ante el peligro de perder a sus hijos pequeños, no rezaba a Dios para que los hiciese morir, porque la religión no lo permite, pero se alegraba visiblemente; y viendo llorar o afligirse al marido, se replegaba en sí misma y lo miraba con un verdadero y sensible desprecio. Era exactísima en los cuidados que rendía a aquellos pobres enfermitos, pero en el fondo de su alma deseaba que esos cuidados resultasen inútiles, y llegó a confesar que el único temor que la acometía al consultar a los médicos era el de oír opiniones o certezas de mejoría. Al advertir en estos enfermos algún signo de muerte cercana sentía una profunda alegría., que se esforzaba por disimular sólo delante de quienes sabía que la desaprobarían; y sí sobrevenía la muerte, ese día resultaba para ella un día festivo, y no lograba concebir que el marido fuese tan poco sabio como para entristecerse.
UNA MADRE
Consideraba la belleza como una verdadera desgracia, y observando a sus hijos feos o deformes agradecía a Dios, no por heroísmo sino de corazón. No procuraba de ninguna manera ayudarlos a esconder sus defectos, al contrario, pretendía que merced a ellos renunciasen enteramente a la vida en su primera juventud, y si ellos se resistían, si buscaban lo contrario, si lo lograban aunque sea mínimamente, se enfadaba, y hacía de todo por disminuir con sus palabras esos triunfos –tanto los triunfos de los hijos feos como los de los hermosos, porque tuvo muchos–, y no dejaba pasar la ocasión de reprocharles y mostrarles sus defectos y las consecuencias que debían esperarse y de persuadirlos de su inevitable miseria, con una veracidad despiadada y feroz. Se informaba de los fracasos de sus hijos con franco consuelo, y se detenía con regocijo sobre lo que pudieran referirle en contra de ellos.
:: ROBERTO AGUIRRE MOLINA 9:04 AM [+] ::
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:: 18.1.09 ::
Marosa Di Giogio, en su bar preferido de Montevideo. foto: roberto aguirre molina
:: ROBERTO AGUIRRE MOLINA 11:57 AM [+] ::
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:: 15.1.09 ::
Germain Droogenbroodt - de su libro: "Tegenlicht - Contraluz" Edit. point, s/f. con dibujos de: Satish Gupta
La zarza no arde ya
pero bajo la ceniza
quedan brasas
bajo las brasas
- apenas perceptible -
aún hay voz.

:: ROBERTO AGUIRRE MOLINA 10:33 AM [+] ::
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Branislav Prelevic - de: "Transparencia imborrable, poemas 1985-1989 - Edición del autor, Belgrado 2000.

:: ROBERTO AGUIRRE MOLINA 9:52 AM [+] ::
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:: 18.9.08 ::
Jose Kozer - Somero Animal de la Especie - setiembre de 1.988 - ediciones delanada, santa fe, argentina

:: ROBERTO AGUIRRE MOLINA 6:53 PM [+] ::
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Jose Kozer - Somero Animal de la Especie - página 1 del plegable (o desplegable de 16 páginas)

:: ROBERTO AGUIRRE MOLINA 6:52 PM [+] ::
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:: 9.4.08 ::
roberto aguirre molina
Branis
hace dos días lo llamé al don branco, ya que no
ninguno de los kórreos, hablamos un
ratillo -mejor dicho: hablé, era la una
de la maniana en la nevada beograd.
"te extraño, hermano, dame una señal
-podés repetir de nuevo lo que dijiste-".
le pedí la su dirección para enviarle
un libro de Saer: por merecer el silencio
aqui lidiamos con el cambio de gobierno
a 35°C las nubes pasan de este a oeste. Otros
días vienen del Sur
por la gracia del Ojo,
cargamos con el mate y nos vamos a ver
(haber:) el amanecer
:: ROBERTO AGUIRRE MOLINA 6:56 PM [+] ::
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En el rio Danubio: aguirre molina, branco prelevic (...). El último a la derecha: Sergio Badilla Castillo
:: ROBERTO AGUIRRE MOLINA 6:53 PM [+] ::
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Sergio Badilla Castillo
Muñecas de silicona
A Branco Prélevic
y me extravié en esos tranvías que atravesaban Belgrado...
desbordándome de desvarío al borde de la medianoche
Las sombras después de una larga tregua
se adentraron de golpe ante el reloj de Sahat-kapija.
en los muros de la ciudad vieja
Duska nos invitaba a unas copas de última noche
en la Strahinjica bana
circundados de muñecas de silicona
mientras Branco nos inmolaba flemático con historias interminables
acaso la metrópoli disipaba su ceguera en Skadarlija
en un compás de jazz en las inmediaciones del Danubio
con reminiscencias secretas del Mississipi
Fue la luz entonces que acarició brevemente la llovizna.
¿Dónde está el Petit Piaf gritó repentino Molina desde un flanco de la mesa?
El vino negro le aclaró su mirada hacia el río
y hurgó sus verbos entre los ornamentos de la calle
El pincel de Djura Jaksic tembló quizás como una pluma de avestruz
antes de pegarse a la tela y al éxtasis
y dudamos que fuera otra señal de la Providencia
:: ROBERTO AGUIRRE MOLINA 6:48 PM [+] ::
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:: 3.8.07 ::
roberto aguirre molina, afiche para muestra de dibujos, año 1.980

:: ROBERTO AGUIRRE MOLINA 5:25 PM [+] ::
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:: 11.6.07 ::
Guillermo Hennekens, grabado para el libro de Francisco Rodriguez: "Lengua que no anochece"

:: ROBERTO AGUIRRE MOLINA 6:48 PM [+] ::
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:: 7.6.07 ::
Generación Sin Cuenta
PANORAMA DE POESÍA ARGENTINA.
POETAS NACIDOS EN LA DÉCADA DEL CINCUENTA
Selección: Roberto Aguirre Molina
(vale: la publicación a diez años de mantenerse vigorosamente inédita después de haber intentado la edición en papel impreso. Abril 2007)
En un universo donde no existe la última palabra.Donde la pretensión de pronunciarla nos tienta de continuo.Raúl Gustavo Aguirre - 16 de diciembre de 1978.
ÁNIMA BENDITA ME ARRODILLO EN VOZ
Los poemas que leerán a continuación fueron recogidos de diarios, libros, revistas, publicaciones que fui guardando durante todos estos años. Y de colegas y amigos que aportaron de sus archivos personales direcciones, poemas y recortes. Lo que en un comienzo parecía una intriga: ¿se podía hacer una antología con doce poetas representativos de la citada década?, me llevó a revisar libros que a lo largo de veinte años llegaban de distintos lugares del país. No conforme con mi selección previa, recurrí a los directores de revistas de poesía y editoriales que se habían encargado de difundir a estos poetas. Con la misma pregunta. De las cartas enviadas, sólo la mitad contestaron, en todos los casos, aportando nuevos nombres y direcciones a los que ya tenía. Ante la confusión, creí que era el momento de una muestra. De afinidad lo que nos separa, el gusto. ¿Interior y Exterior o El Centro?. Poetas de superficie. Etcéteras.
¿Criterios de Selección? ¿a través de la lectura de los poemas se revela la validez estética de los mismos¿.¿El número de Poetas conspira contra la calidad final de la Obra? Muchos poetas no contestaron a la invitación. A pesar de la doble invitación cursada por correo, sumada a la llamada telefónica. Los restantes enviaron poemas inéditos, libros, libros fotocopiados, disquetes; cuadernos amarilleados, recortes ajados.
Por alguna razón, estos poetas complacieron mi lectura. En el desconcierto de papeles, libros y realidad aparece este panorama, esta antología como el homenaje a la Poesía y a los Poetas hacedores de un tiempo común. Cuando la comunicación era casi secreta, sostuvimos, pese a todo, el oficio, la pasión y la vida. Parafraseando a Aguirre, no pretendo haber seleccionado a los mejores ni a los consagrados, tampoco haber elegido los mejores poemas de cada uno o reiterar los ya conocidos. Se trata de otra mirada, la del privilegio de la distancia, en la búsqueda de una unidad, si la hay.
SI ESTO SIGUE ASÍ COMO ASÍ, NI UNA TRISTE SOMBRA QUEDARÁ. Luis A. Spinetta, 1976.
Mientras leo, mientras selecciono digo, o puedo decir que fue "un hermoso tiempo de mi vida y en la vida de otros"?. Todo este 'silencio de gente', estos años, pasaron como si ayer fuera el comienzo de los primeros borradores en medio de un caos que poco a poco fue cubriendo la "realidad y los papeles"; setenta: dictadura, regreso a la democracia, estado de sitio, golpe de estado, desapariciones, muertes, 'guerra'¿ (se debería comparar con la del cincuenta).
GENERACIÓN SIN CUENTA
Está aceptado que después de la del '60, no hubo grupo de poetas ni revistas que se atribuyeran pertenecer a generación alguna. La dictadura, la crisis de los géneros literarios y artísticos cortaron la 'continuidad' que se venía dando. La del '60 fue la última y para romper con sus anteriores hubo un secreto hilo conductor capaz de movilizar a toda una promoción, sumado a su poética de renovación y enfrentamiento directo con la realidad: "realismo crítico" o "realismo coloquial". Fue en Buenos Aires y después de 1963; quiero decir, la generación del '60 ocurrió, en la Argentina, únicamente en Buenos Aires. Fenómeno simultáneo con Paraguay, Uruguay, Chile, Perú, San Salvador, México, Colombia, Guatemala, Cuba (1959) y Ecuador, según Horacio Salas, sumado a la explosión cultural que se dio en esa época en narrativa, teatro, cine y plástica.
Quedaría, entonces, ante ciertas similitudes encontradas entre los poetas seleccionados, postular para la generación poética posterior a la del '60 el nombre de Generación Sin Cuenta:
Características comunes:
- Primeros libros editados: unos pocos durante la década del '70; el resto, en la del 80. A este respecto, en la Antología de Aguirre, publicada en 1978 sólo aparecen 7 poetas 'jóvenes'.
- Música: el rock, la música progresiva.
- Lugares de encuentro: recitales de rock.
- Revistas alternativas o 'underground' de tirada reducida, fotocopiadas y de circulación mano a mano o por correo.
- El mundo cotidiano es hostil: la poesía es intrincada, se presupone un lector inteligente, o por lo menos, igual.
- Citas y epígrafes 'cultos', demostrando lectura y conocimiento literario.
- Rescate de personajes y figuras olvidadas; tratamiento del tema desde un género y punto de vista distinto o alternativo.
- La escritura cuando es testimonial, mezcla realidad e invención, es apócrifa.
- No existe la Verdad, por tanto la Verdad se puede inventar.
- Como nadie los escucha ni los lee, la poesía era para todos.
- Introversión. Forma libre del verso, fusión de términos 'poéticos' con vulgarismos y del lenguaje popular.
Algunos títulos de libros: "Silueta por los bordes"; "Polvo para morder"; "Crónicas de guerra"; "Arsénico"; "Entre los muertos"; "Las manos en el fuego"; "Viga bajo el agua"; "Pensamientos amputados"; "Poesía quebrada"; "Los ojos del pájaro quemado"; "Continuidad de la noche"; "La agonía del silencio"; "Años de goma"; "El jardín exangüe"; "Razones para huir"; "Último recurso"; "Cercando el cuerpo"; "Cortar por lo sano"; "Quítame estas cruces"; "La noche en llamas"; "Madrigales del infierno". "Oficiante de sombras".
"Salvando algunas excepciones la crítica es muy egocéntrica. Cada periodista elabora un crucigrama y lo que no entra dentro de eso no sirve, o empieza a repartir mierda. Si existe libertad para la creación de música también tiene que existir libertad dentro de los críticos. Eso de dejarse coimear para decir que un grupo es mejor que otro es una historia muy triste. Aparte los críticos escriben bien de los músicos que son amigos y de los otros no. Admiro a los críticos que aparte de su función son excelentes personas." Luis Alberto Spinetta, enero 1982.
Después de 1.980 las antologías que aparecieron aplicaron la fórmula: una vez que se logró formar y enumerar el primer estudio sobre las 'corrientes poéticas' actuales (Cristina Piña, "Panorama de la joven poesía argentina"- incluida en la Antología de Daniel Chirom), se repiten autores y el prólogo varía de acuerdo a la mirada del antólogo. Lo llamativo no es tanto la coincidencia de autores, líneas y tendencias que presupondría cierta calidad o status de los autores seleccionados en favor del género, sino la persistente omisión u olvido de Poetas que no responden a determinadas líneas estéticas y que adoptaron una postura totalmente personal (véase la cuarta línea en adelante del estudio citado).
Hoy, disueltos los sensibles y débiles lazos generacionales, han mutado de Floyd a Rivero; de Yes a Tricky; de M.I.A. a The Young Gods; de Almendra a Spinetta, de Laurie Anderson a Bill Laswell; de Génesis a ¿,quizás porque envejecieron demasiado pronto. Del armado artesanal de una revista o libro al Instant Lover PC: Los Padres o Maestros quedan aún guardados en secreto, a pesar de que se mencionan algunos. Algún método o soporte los sostiene y, caben?. Pleno de individualismos, la idea teórica de creación del Poema coincide: Son entanto van haciendo. Lo diverso es el campo infinito donde explorar.
Con esta generación se enfatiza la edición a cargo del autor, limitándose la editorial a 'prestar' el sello, apareciendo colecciones paralelas en el mismo sello editorial, donde en una publican trabajos acordes al estilo de la misma y en otras, obras que no tienen tanto que ver.
El centro se ha dispersado a los bordes y al costado y alrededor el gran campo inarado. No se puede pretender más. El desierto lo ha cubierto todo, ni los edificios se salvan. No obstante hemos avanzado porque nos igualamos. La diferencia quedó en la tonsura.
No hay lugar para nosotros porque ya lo hemos hecho casi todo y solos, y eso no se permite. Sólo restaría encontrar a los lectores.
¿Adónde apunta la muestra, el panorama, la antología de los Sin Cuenta?
Voy a Ver, Vamos a Ver.
En el Apéndice encontrarán recortes de diarios y fragmentos de los mismos.
Contratapas, prólogos de libros. Notas publicadas en revistas. Respuestas a la encuesta realizada entre los participantes. Que afirman en gran medida lo dicho en esta introducción. El gusto de cortar y armar para formar la unidad¿ Testimonios dejados por los poetas a lo largo de más de veinte años de continuidad y fervor.
Aguirre, Bayley, Borges, Inchauspe, Ortiz han quedado atrás.
Así lo espero.
roberto aguirre molina, Santa Fue, abril de 1.997
BIBLIOGRAFÍA:
"Antología de la Poesía Argentina" - (3 tomos) - Selección e introducción: Raúl Gustavo Aguirre. Fausto, Buenos Aires, 1979.
"El movimiento Poesía Buenos Aires - 1950-1960" - Selección, prólogo y notas: Raúl Gustavo Aguirre, Fraterna, Buenos Aires, 1979.
"Generación Poética del 60" - Estudio preliminar y selección: Horacio Salas - Ediciones Culturales Argentinas, Buenos Aires, 1975.
"La Realidad y los Papeles" - Panorama y Muestra de la Poesía Argentina - César Fernández Moreno - Aguilar, Madrid, España, 1967.
"Antología de la Nueva Poesía Argentina" - Daniel Chirom - Editores Cuatro S.R.L., Buenos Aires, 1.980.
"Eternidad de Cálidas Lágrimas" - Antología de diez poetas jóvenes de Santa Fe - Ediciones Delanada, Santa Fe, abril de 1980.
"Poesía Inédita de Hoy" (Un panorama contemporáneo de la poesía inédita argentina). Luis Benitez y Mónica Giráldez - Nous Producciones, Buenos Aires, 1983.
(no obtuve más que estos para antologar).
~+_+~
ACLARACIÓN: En la bibliografía de cada autor se mencionan únicamente libros de poesía. En cada caso, cuando no se menciona el origen, se entiende que él/los poemas eran inéditos al momento de realizarse la presente y fueron enviados por el autor para este libro.
:: ROBERTO AGUIRRE MOLINA 7:24 PM [+] ::
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Guillermo Hennekens, grabado
para la tapa del libro de Francisco Rodriguez: "Lengua que no anochece"

:: ROBERTO AGUIRRE MOLINA 7:17 PM [+] ::
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:: 31.5.07 ::
Susana Baca - del disco "susana baca" - luaka bop/warner bros.
¿Es el ritmo, solamente el ritmo lo que mueve mi corazón? ¿Es únicamente el ritmo entre las palabras y la cadencia entre las canciones las que le dan impulso a esta nostalgia que me llama?
Tiene el ritmo la memoria para caminar sobre el tiempo y hacer que lo viejo sea permanente nuevo? ¿Puede decirnos el ritmo lo que vivió otras noches y acariciarnos? ¿Posee el ritmo un sentimiento, para lograr que toda nuestra piel baile y viva?
Todas las canciones que componen este disco llevan la fuerza vital y primaria de los diferentes ritmos que están presentes en el variado mundo de la cultura peruana. Están los ritmos ancestrales de los abuelos que nos cuentan su historia; los ritmos mestizos de las procesiones religiosas; los ritmos cadenciosos que buscan la palabra en la poesía, y está el ritmo eterno del corazón y de la fiesta.
Pero nuestro desafío mayor es lograr el ritmo único de la libertad, que es quizás, como el aire en las alas de los pájaros al volar, o un lenguaje nuevo que supere el idioma para abrazarte.
Susana Baca
:: ROBERTO AGUIRRE MOLINA 6:56 PM [+] ::
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:: 16.5.07 ::
Mercedes Saravia: "Tu Voz, mi Voz", pintura.

:: ROBERTO AGUIRRE MOLINA 3:28 PM [+] ::
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poemas de kiwi 1983-1992
Antología realizada por Hugo R. Burgos (Presidente de la Comisión Provincial Protectora de la Actividad Artesanal) para la Provincia de Santa Fe, con motivo de la muestra homenaje, compuesta de piezas artesanales realizadas por el poeta alfarero, en diciembre de 2.002.
Kiwi (Héctor R. Rodríguez), nació en Santa Fe en 1941. En 1977 abandonó la ciudad y fijó su residencia permanente en la isla de Alto Verde. Circundado por la naturaleza, vive y crea en su elegida soledad. La arcilla y la palabra son
instrumentos de sus búsquedas. dice: "Trabajar el barro y escribir poesía son manifestaciones de una misma necesidad interior de expresar algo, de una forma u otra. A veces prefiero las palabras, los sonidos; a veces me encuentro más cómodo en la arcilla. En definitiva lo que uno hace o trata de hacer es encontrar una respuesta a un interrogante que está en uno mismo. Cuando modelo el barro puedo o no saber lo que busco concretar; en general no es mas que un movimiento para tratar de correr cortinas, de abrir un pasaje la esencia oculta, y es este movimiento lo que en su marcha crea las formas, siempre distintas, de lo que uno se proponía construir. Y con la poesía pasa algo parecido: uno puede empezar escribiendo sobre algo que ve en el paisaje, o sobre una música que insiste en acompañarnos, y de pronto se produce esa otra cosa y es como si se saliera a cazar poemas, a seguirlos con una red y atraparlos".
~
Otra vez, en casa,
afuera quedó el tiempo.
descansando,
aún observo
la inextricable fascinación
de las sombras
germinando en la opacidad
de la ventana.
*
Bajo a la costa
abrumado del clima
me siento en el agua
Las ramas de los árboles
tocan ya mis pies,
como pájaro que ha hecho
nido en las sombras,
me levanto a cazar estrellas.
*
El viento del Sur
sopla muy fuerte.
Con las chapas colocadas contra el cerco
no es mucho lo que se consigue.
Me acurruco junto al fuego
de ramas de espinillo;
me paso horas mirándolo.
Allí se consumen inquietantes pensamientos.
*
En la torre
de alta tensión, desembarcamos.
Pájaros
mirando hacia abajo.
Los únicos.
Esperando.
*
Un gran gajo cayó.
Entre los escombros
mira, hallé
memoria de ternura.
Y todo lo olvidé.
*
Con el agua a las rodillas
recojo limones
del limonero de las cuatro estaciones.
Un agua turbia, silenciosa se desliza
llevándose las flores.
*
Rotas defensas
salto entre brechas
Abarajo
me Fruta
cayendo.
*
De lejos vio
soledad volar
en coincidencia.
*
El cigarrillo colgándome de los labios
las manos en el volante
o buscando el fósforo en algún bolsillo
la curva
claro
el viento
la lluvia
pegoteándome los pelos en la cara
el agua chorreándome
por la piel
las alpargatas en las manos
claro
*
Por la calle ruedan
empantanadas
las palabras.
Dejó de llover.
El viento sacude las ramas.
Desde la puerta miro una orilla de luz
en las hojas altas. Un pájaro
me arroja su canto.
Dejó de llover.
En la calle ruedan
empantanadas palabras
*
Bagre
Desnudo,
los bigotes sin afeitar
Y
y, encima con berrinche.
Cuando le arrancan el anzuelo,
se encocora gritando
no comeré más
cadáveres no identificados
pasan
en las frías camionetas
de los acopiadores de pescado.
*
Otros bichos
Llegó interesado en no sé
qué importa.
Me dejó las pulgas
Que fui cazando
a medida que trepaban por
mis piernas
Una por una.
no lo sabe. Me conforta
el haberte sido útil en algo.
*
Ladran los perros
en las hojas del bananero
la lluvia viene.
Huyo por nervaduras de sombra
hacia donde provengo.
*
Repican semillas de tártado.
las hojas del bananero pulsan
acanaladuras.
Semidormido,
sigo el crescendo.
Espero
la lluvia sobre el techo.
*
Al sentir hambre
busqué en la cacerola de comida
dejada en el suelo.
Sobre ella, como presa escogida
reposa, fresco
el sapo.
Tomándolo del lomo, lo tiro por el barranco,
si hubiese sido rana, me vengaba
a la milanesa
con el guiso
aboné una planta.
Comiéndome las uñas, espero
ciruelas.
*
Prólogo
Viéndome cabisbundo
ligeramente...
no impaciente o preocupado
pero sí, tal vez, digamos
algo exigente
por una invitación participatoria
a causa de algún endilgamiento
Doña Musa
con apenas disimulado fastidio
y
enigmático mohín, se levantó
obsequiándome
una sarta de brincos
yo
paso la bola que me dio.
*
Intermezzo
La luz titila
como una estrella fate in casa
o es el ojo de Horus que me guiña.
Impeturbable, prosigo
sintiéndome ahora
como una mosca
o como la vaca sagrada
dejando sobre la lisura los restos
de la rumía.
*
Moderato Cantabile
Cuanto...
No, no es tanto...
Ni tan menos.
Basta, me digo.
Enciendo un pucho.
El humo
se va escribiendo.
*
Queridos míos
aquí estoy sentado sin saber cómo.
Queridos míos, sin saber cómo.
Ay, sin saber.
Queridos míos. Queridos míos.
*
Había escrito un poema para mi amigo.
me lo arrebató un golpe de viento.
A lo lejos diviso el papel
entre remolinos de arena y flores de ceibo.
Los perros lo persiguen
creyéndolo un pájaro herido.
:: ROBERTO AGUIRRE MOLINA 3:25 PM [+] ::
...
:: 30.4.07 ::
Mercedes Saravia
El monstruo solitario - pintura
:: ROBERTO AGUIRRE MOLINA 6:07 PM [+] ::
...
roland barthes

:: ROBERTO AGUIRRE MOLINA 5:58 PM [+] ::
...
La inundación - Juan José Saer
(fragmento extraído de: Las nubes, Seix Barral, Buenos Aires, 1997)
Un proyecto íntimo durante ese viaje profesional había sido, si mis ocupaciones me lo permitían, cruzar un día a la Bajada Grande para visitar los lugares en que había transcurrido mi infancia. Ningún vinculo afectivo, como no fuesen los recuerdos todavía frescos de mis primeros años, me ligaba a la orilla opuesta, porque, al retirarse mi padre de los negocios, mi familia se había vuelto a España el año anterior a la instalación de Las tres acacias, pero la idea de cruzar el gran río, y divisar desde el agua al ir llegando, como lo había hecho tantas veces con mi padre cuando navegábamos entre las islas, las barrancas que caen a pique en el agua rojiza, templaba por anticipado mi exaltación. Por desgracia, la misma causa que me demoró más de lo debido en la ciudad, dilatando hasta el hartazgo el ocio requerido para realizarla, desbarató mi proyecto de excursión: la habitual crecida de invierno de esos ríos que bajan hacia el sur, en general muy grande, vino ese año insidiosa, bárbara y desmesurada. Insidiosa porque de hora en hora, de minuto en minuto, durante meses, sus aguas iban subiendo de nivel y cubriendo poco a poco, de un modo imperceptible, cada vez mas lejos de las orillas habituales, las tierras costeras; bárbara porque, a pesar de su crecimiento subrepticio, alguna subida brusca, desbordando los limites de las tierras anegadas, sumergía de golpe, arrasando todo a su paso, un vasto territorio, y también porque, modificando la vida originaria de las tierras generalmente secas, y desplazando hasta la exageración las orillas, trastocaba las costumbres, el arraigo y el vivir entero de hombres, animales y plantas, arrancándolos con violencia de su lugar habitual y dispersándolos hasta depositarlos, con anacronismo salvaje, en los rincones mas inesperados de la región; y desmesurada porque, en razón de ese crecimiento largo y constante, el agua enturbiada por los nuevos suelos que irrigaba a su paso, adquiriendo un color incierto que según los lugares podía ser amarillo sulfuroso, marrón rojizo o negruzco atravesado de filamentos verdosos, fue ganando las tierras en dirección oeste hasta cubrir la llanura, por mucho que un observador se desplazara en ella a pie o a caballo, en todo el horizonte visible.
La inundación retrasaba a los enfermos que esperábamos, provenientes de Córdoba y del Paraguay, y al mismo tiempo nos confinaba en la ciudad. Todo estaba trastocado: los correos, los coches de posta, el transporte de mercaderías. Las horas y los días de partida y de llegada, en general inciertos, se volvieron caprichosos, por no decir extravagantes. Ciertas mercancías que no se producían en las inmediaciones, como el azúcar, la yerba y el vino por ejemplo, empezaron a escasear. Previsor, el señor Parra había acumulado de todo un poco en un cuarto que hacia las veces de deposito y de despensa, y cuya llave estaba en manos de una esclava que tenia a su cargo todo lo relativo a las cuestiones de víveres y de cocina. El señor Parra me explico que habiendo tantas personas que dependían de él, familiares, empleados y esclavos, era su obligación prever con mucha anticipación hasta los detalles más insignificantes para ir evitando las contrariedades a medida que se presentaban. En aquellos años, el aislamiento de esos poblados, a muchas leguas de distancia unos de otros, dispersos en esos desiertos inacabables y salvajes, obligaba a sus habitantes a estar todo el tiempo alertas para enfrentar los peligros mas variados, a los que ese lugar poco civil los exponía a cada momento. (Hoy, según me han informado algunos amigos, las amenazas no vienen del desierto y los terrores no los dispensan los elementos desencadenados, sino el gobierno.)
:: ROBERTO AGUIRRE MOLINA 5:49 PM [+] ::
...
:: 16.3.07 ::
Kiwi - Héctor R. Rodríguez
Poemas y
Una muestra de sus trabajos como alfarero
fotos de: roberto aguirre molina
Llegué a un punto
Llegué a un punto
en el que me dije
cualquier cosa que toques
será nuevo
Para probármelo
toqué las tres cabezas
y fui su cuerpo
Ellas abriendo sus bocas grandes
eso dijeron
*
El sapo en la puerta
El sapo en la puerta de su cueva,
yo en la mía.
Miramos caer la lluvia
*
No sigo
No sigo
ni a los que amo
vamos juntos a donde estamos
*
He conseguido
He conseguido mendrugos de afecto
y se los he arrojado a los peces
obtuve el hambre.
Lo dijo en un gesto.
*
Todavía le saltaba
Todavía le saltaba a chorros
la sangre por nariz y oídos,
Así la soledad
nos deja huecos -Dijo-
suspendidos bajo el cielo
*
Comiendo una ciruela
Comiendo una ciruela
y otra
y otra más
he satisfecho largamente
mi corto deseo.
No comiendo una ciruela
y otra
y otra más,
mi deseo se hace tan grande
que no bastarían todos los ciruelos
ni frutos jugosos,
ni los otros frutos.
Mi hambre se hace digna
de los que deseo.
Esto es como una fruta extraña.
Sólo al morderla se la sabe conocida.
Y ya no se la deja.
*
:: ROBERTO AGUIRRE MOLINA 10:52 PM [+] ::
...
:: 15.3.07 ::
Mercedes Saravia
Lo que no se deja - pintura - dic.'99

:: ROBERTO AGUIRRE MOLINA 6:31 PM [+] ::
...
:: 6.3.07 ::
Giuseppe Tomasi de Lampedusa: "Los relatos",
edit Perfil libros, 1998, traducción Enrique M. butti
Por lo tanto el lector (que no existirá) está avisado de que será impulsado a recorrer un Paraíso Terrestre, y perdido. Si termina aburriéndose, a mi no me importa. (...)
Los recuerdos de la infancia consisten, supongo que para todos, en una serie de impresiones visuales, muchas de ellas extremadamente nítidas, aunque aparezcan desprovistas de cualquier nexo cronológico.
Creo que es imposible hacer una "crónica" de la propia infancia: aún empleando la máxima buena fe se terminaría dando una falsa impresión, basada en la recurrencia de terribles anacronismos. Por lo tanto seguiré el método de agrupar por temas, esmerándome en dar una impresión global en el espacio más que en la sucesión temporal. Hablaré de los ambientes de mi infancia: de las personas que lo rodearon; de mis sentimientos, cuya evolución no trataré a priori de seguir.
Puedo prometer que no diré nada falso. Pero no querré decir todo. Me reservo el derecho de mentir por omisión.
A menos que cambie de idea.
:: ROBERTO AGUIRRE MOLINA 6:40 PM [+] ::
...
:: 18.2.07 ::
Arnaldo Antúnez

:: ROBERTO AGUIRRE MOLINA 10:34 AM [+] ::
...
Arnaldo Antúnez
También hay algunos ejemplos opuestos, como aquella canción "O que" que grabé con los Titas y para la que, después de haberla grabado como canción, descubrí una forma circular que esta en el libro PSIA. Se puede cantar la canción entera en ese círculo, parando solamente en los diferentes puntos. Fue una felicidad inmensa, un insight gráfico que tuve a partir de que una letra repite el mismo modulo en distintos lugares y va generando diferentes frases. En: "Estación Brasil", Violeta Weinschelbaum, Norma, 2006
:: ROBERTO AGUIRRE MOLINA 10:31 AM [+] ::
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:: 12.2.07 ::
ruben vedovaldi, fotografía roberto aguirre molina (ca. 1978)
Arthur Adamov
El hombre y el niño (fragmento)
" Invierno de 1954. Desde hace algún tiempo ya la crítica venía emparentando mi nombre a los de Beckett y Ionesco. Los tres éramos de origen extranjero, los tres habíamos turbado la quietud del viejo teatro burgués. La tentación era demasiado fuerte y sucumbieron. Mentiría si dijera que en los primeros tiempos no me causó un cierto placer esa troika. Me gustaba la idea de seguir peleado con Ionesco, de no ver a Beckett más que en rarísimas ocasiones, no estaba sólo, formaba parte de una banda. Mis deseos infantiles se habían cumplido. También me parecía que de ésta forma podría alcanzar victoria más fácilmente. Sin embargo cuando escribía el Ping-Pong comencé a juzgar con más severidad mis primeras obras y, con toda sinceridad, criticaba Esperando a Godot y las Sillas por las mismas razones. Ya veía en la vanguardia una escapatoria fácil, una evasión de los problemas reales, la palabra teatro absurdo me irritaba. La vida no era absurda, sino difícil, muy difícil solamente. No había nada que no requiriera unos esfuerzos inmensos, desproporcionados".
(enviado por rúben vedovaldi)
:: ROBERTO AGUIRRE MOLINA 6:03 PM [+] ::
...
Antonio Porchia (1885/1968)
del Libro: "VOCES"
Situado en alguna nebulosa lejana hago lo que hago,
para que el universal equilibrio de que soy parte
no pierda el equilibrio.
*
Se vive con la esperanza de llegar a ser un recuerdo.
*
Si no levantas los ojos, creerás que eres el punto más alto.
*
Hallarás la distancia que te separa de ellos, uniéndote a ellos.
*
Tú crees que me matas. Yo creo que te suicidas.
*
Entra una nueva pena y las viejas penas
de la casa la reciben calladas,
no muertas.
*
Eramos yo y el mar. Y el mar estaba solo y solo yo.
Uno de los dos faltaba.
*
Cuando me hiciste otro, te dejé conmigo.
*
Casi no he tocado el barro y soy de barro.
*
Mis ojos, por haber sido puentes, son abismos.
*
A veces hallo tan grande a la miseria que temo necesitar de ella.
*
Quien se queda mucho consigo mismo, se envilece.
*
Han dejado de engañarte, no de quererte.
Y te parece que han dejado de quererte.
*
Antes de recorrer mi camino yo era mi camino.
*
Pueden en mí, más que todos los infinitos,
mis tres o cuatro costumbres inocentes.
*
Y si llegaras a hombre, ¿ a qué más podrías llegar ?
*
Nada no es solamente nada. Es también nuestra cárcel.
*
He llegado a un paso de todo. Y aquí me quedo,
lejos de todo, un paso.
*
El dolor no nos sigue: camina adelante.
*
En plena luz no somos ni una sombra.
*
Mueren cien años en un instante,
lo mismo que un instante en un instante.
*
La confesión de uno humilla a todos.
*
Sí, me apartaré.
Prefiero lamentarme de tu ausencia que de ti.
*
Quien dice la verdad, casi no dice nada.
*
La razón de todos es un monstruo y la razón de uno...
es la razón de uno.
*
Y si crees que eres como cualquier ser, como cualquier cosa,
eres todos los seres, todas las cosas.
Eres el universo.
*
Quien hace un paraíso de su pan, de su hambre hace un infierno.
*
Quieren perderte, casi por nada.
Y tú quieres salvarte.
¿ Y para qué quieres salvarte... casi por nada ?
*
No hables mal de tu males a nadie,
que hay culpas de tus males en todos.
*
Se puede no deber nada devolviendo la luz al sol.
*
Hay caídos que no se levantan para no volver a caer.
*
Casi siempre es el miedo de ser nosotros
lo que nos lleva delante del espejo.
*
Las cadenas que más nos encadenan
son las cadenas que hemos roto.
*
Había males y había malos. Hoy hay solamente males.
Me he liberado de los malos.
*
Cuando las estrellas bajan,
¡ qué triste es bajar los ojos para verlas !
*
Comencé mi comedia siendo yo su único actor
y la termino siendo yo su único espectador.
:: ROBERTO AGUIRRE MOLINA 9:06 AM [+] ::
...
:: 22.8.05 ::
roland barthes
"rb pensa activo", foto intervenida por roberto aguirre molina
:: ROBERTO AGUIRRE MOLINA 7:02 PM [+] ::
...
:: 22.6.05 ::
vorrador delin sendio
queme sienta bibo antes queme sienta zordo
de mi
de minvre de madera
de pani huelo de pan
y huelo
sones
soneses de la oja
en la oidera turva
percutiba
si logro amarte sin berte, te amaré?keme
salgan mariposas del pupo
para no bertetamto!!
:: ROBERTO AGUIRRE MOLINA 10:57 AM [+] ::
...
:: 21.6.05 ::
beck, guitarra, tinta china.
:: ROBERTO AGUIRRE MOLINA 10:24 AM [+] ::
...
:: 14.6.05 ::
Fernando Pessoa
Esta tendencia, que existe en mí desde que me acuerdo de ser un yo, me acompañó siempre, cambiando un poco el tipo de música que me encanta, pero no alterando nunca su manera de encantar.
No lloro la pérdida de mi infancia; lloro el que todo, y en ello la infancia mía, se pierda. Es la fuga abstracta del tiempo, no la fuga concreta del tiempo que es mío, que me duele en el cerebro físico por la periodicidad repetida, involuntaria, de las escalas del piano de arriba, terriblemente anónimo y lejano. Es todo el misterio de que nada dura de lo que martillea repetidas cosas que no llegan a ser música, pero son nostalgia, en el fondo absurdo de mi recuerdo.
Recuerdo mi infancia con lágrimas, pero con lágrimas rítmicas, en las que ya se prepara la prosa.
+
La academia vegetal de los silencios... tu nombre sonando como las amapolas... Los estanques... Mi regreso... No cierro los ojos pero no veo nada... No están aquí las cosas que veo... Aguas... (Fernando Pessoa)
:: ROBERTO AGUIRRE MOLINA 10:02 AM [+] ::
...
:: 7.6.05 ::
contactos: robamolina@hotmail.com
:: ROBERTO AGUIRRE MOLINA 11:55 PM [+] ::
...
Poemas de Jorge Córdoba
oh dolor
oh dolor
como una gota de mercurio
en mi mano
*
un esqueleto de dolor
y la mirada
en sus ojos
como un puente
incendiado
*
oh dolor
oh dolor
como un velo
la niebla
en el jardín
*
en las calles
Th'anatos
como un templo
*
y de la pregunta
un
hilo
que noquiero tirar
*
y profundo y hondo
en sus labios
el último signo
como un árbol
en delicada vejez
*
en micabeza
como un trueno
te hallo
*
como
un océano
mi vientre
*
y fresco omo una lechuga
el don poeta
penetrándote
a cascadas. Jorge Córdoba
:: ROBERTO AGUIRRE MOLINA 7:31 AM [+] ::
...
:: 26.10.04 ::
O Sopro - [roberto aguirre molina; traduçao de Teresinka Pereira]
Tu
que pões em minhas mãos
a delicada gota de vinho
- por nossa causa
tu que incitas
com o gesto sensitivo do poderoso
que o dizes com olhar
que só te aproximas com o fulgor
o vislumbre da vela na noite.
:: ROBERTO AGUIRRE MOLINA 7:54 AM [+] ::
...
:: 9.9.04 ::
tinta de roberto aguirre molina
:: ROBERTO AGUIRRE MOLINA 7:18 AM [+] ::
...
:: 18.2.04 ::
"Ojo conmigo" Poemas de Roberto Aguirre Molina
I.
El cuerpo para dormir ilumina
las esferas, la boca toma el incendio
del color, la palabra se endurece
de luz, el ojo recorre
la penumbra, ama sin detalles.
III
por temor
odiamos amar por temor,
por temor
cual tinta sobre papel mojado de blanco
arrojo despojos
en la quietud del silencio
habito mi desconocido soy
extranjero emocionado,
el ojo ve comida
en las sobras abandonadas:
un solo ser es la piel de la oscuridad
cuando llega o se va
el ojo
ante otra boca
muerde
mi cuerpo sin sueños.
IV
rescatar sus restos y presentarlos
en una mesa decorada:
escoger la máscara de lo Sagrado.
Ofrenda
Todos mueren cuando nazco
a la hora de elegir
números olvidados del azar
dan otra
combinación verdadera:
son tan reales
que hasta miedo dan.
Ojo en la luz, continúo leyendo.
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Edición vespertina del diario El Litoral (www.litoral.com.ar) del día jueves 23 de octubre de 2003
Un lugar herido por el sueño
"Ojo conmigo", poemas de Roberto Aguirre Molina. Ediciones Delanada. Santa Fe. Argentina.
La afirmación de la singularidad hasta lo extremo es, en la poesía de Roberto Aguirre Molina, un rasgo que rebasa toda posibilidad de interrogación.
El vacío, la nada, la dispersión, la clausura son la respuesta a cualquier habla, a cualquier figura del lenguaje. Desde esta ausencia voluntaria, desde esta gravedad hay, sin embargo, un reconocimiento de la luz que se instala en un lugar herido por el sueño (entidad que viene hacia nosotros y no cabe) afirmando en los ojos, de manera recurrente, la distancia de lo absoluto.
Esta escritura críptica admite algunas huellas ("El cuerpo para dormir ilumina/ las esferas, la boca toma el incendio/ del color..."), luego las borra ("la palabra se endurece/ ...la penumbra, ama sin detalles.") y en los fragmentos funda la alteridad: sin el otro (el que no está) no es posible afirmarse y este devenir que irrumpe como ruptura de la totalidad, excede la apariencia de la nominación, la incumplida dialéctica de la memoria.
Haciendo del enigma una exigencia unitaria este autor cede a la tentación de fundir lo sagrado con lo perdido, entonces la fragilidad es el alto significante de una vigilia expuesta a la evocación ("una época hace al silencio") y al miedo, consagrado a la idolatría de la ausencia que no excluye su dominio en estas líneas, prolongadas en su brevedad, donde el amor se salva porque sigue siendo el eco, el trazo desmedido ante la muerte, percepción innumerable de la fractura y de la permanencia: "Ojo en la luz, continúo leyendo". Susana Valenti.
:: ROBERTO AGUIRRE MOLINA 6:55 AM [+] ::
...
:: 13.2.04 ::
ÁLBUS
Roberto Aguirre Molina
(Tradução de Maria José Limeira)
Ao procurar o que não busco,
sei que não sei.
Perto,
sinto estar longe
e vou retornar
entre fulgurantes luzes
mortas
que a noite resuscita.
Apago um fósforo.
Aprisiono o mar.
----------
O poema original:
ALBUS
Al buscar lo que no busco
sé lo que no sé
Cerca
aparento estar lejos
y voy
a retornar
entre luminosas luces
muertas que la noche aviva.
Apago un fósforo, prendo el mar.
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LAGO
(Tradução de Maria José Limeira)
Para voltar ao princíípio de tudo,
é preciso mentir.
A gota d'água
segue caindo
do céu.
Somos culpados
de buscar
alternativas
no caos?
(Alguém nasce
permanentemente
frente a teus olhos)
----------
O poema original:
LAGO
para volver a empezar hay que mentir
La gota de agua
sigue cayendo
- del cielo
Somos culpables
al buscar
otra comodidad
en el caos?
(Alguien nace permanentemente
frente a tus ojos)
-----
Gestado volver
yo te besaba y tú
con la boca abierta
esperabas a la música
en el borde de la mesa
mantel
corito de aguas
cubiertos en el suelo.
***********
Tuvoca
una combinación de errores nos acerca
Nada que no diga el cuerpo expresa
tu boca sedienta. Un color
si atraviesa el sonido de la voz
es lágrima risa en el silencio
Para bajar herida de alturas
luna medusa de los hoyos
tumbos, jadeos evaporados
Licores
************
Limpio terreno
Al olvidar
te
recuerdo:
(disgrégame para diseminar a todos,
hazme tu en tí, rasga la coraza
inmadura de la sed:
disuelve el fuego,
retrocede hasta mi nada
y vuelve a nacer).
********
Un poema de verano
una jarra vacía
forrada de hielo
Luz!
la luz
del agua?
Un chorro nos devuelva
la realidad
y tu presencia,
caricia del desierto
(Tus ojos hacen mi Noche).
******
Carozo
Hay una mirada que quiebra el espacio
y llena de oscuridad tu cuerpo
(Una hoja en la sombra es tu pensamiento,
cuerpo vivo de la rama del fruto)
Vida mía que nadas en lo inerte
y echas raíces en la fértil
tierra del aire
y prestas oídos a estos ojos
y buscas en la playa de la laguna
las sutiles flores de la luz.
©© Roberto Aguirre Molina
~
Miércoles, 18 de Junio de 2003 Revista Café Berlín N̊ 3 ¿ Alemania - Poemas de Roberto
Aguirre Molina, Argentina:
Recortar fragmentos y anotarlos en mis partes intocadas, copista de su cuerpo sin fecha,
autor sin nombre, cajón vacío. En un tiempo sin palabras una época habla donde las palabras
es la omisión
(una época hace al silencio)
El discurso es de nadie; nadie es palabra y nadie se convierte en palabra mortal.
IV
rescatar sus restos y presentarlos en una mesa decorada: escoger la máscara de lo Sagrado.
Ofrenda
Todos mueren cuando nazco
a la hora elegir
números olvidados del azar
dan otra
combinación verdadera
son tan reales
que hasta miedo dan
Ojo en la luz, continuo leyendo.
=====================================
ROBERTO AGUIRRE MOLINA (1953), Santa Fe,
Argentina, ha publicado: Introducción al instante, poemas 1984,
La señora virgen, poemas 1985, Poemas de agua, 1987,
diario de la conquista, poemas 1992, Hadado, poemas 2000, Ojo Conmigo, 2000.
:: ROBERTO AGUIRRE MOLINA 6:38 AM [+] ::
...
poema V
la cama distendida
y en la almohada
el café labrado
ocultaba
el nocturno de tus ojos
:: ROBERTO AGUIRRE MOLINA 6:33 AM [+] ::
...
:: 17.12.03 ::

:: ROBERTO AGUIRRE MOLINA 6:53 AM [+] ::
...
:: 16.12.03 ::
fotog roberto aguirre molina
:: ROBERTO AGUIRRE MOLINA 6:06 AM [+] ::
...
:: 15.12.03 ::
Jean Baudrillard:
Te deseo es obsceno.
Me gustas es más sutil: el otro es sujeto de placer y no objeto de
deseo.
El deseo sólo es para gozar, el placer es para gustar.
No hay deseo de gustar: el ¿gustar? es implacable.
En otras épocas, gustar ha ocupado el lugar del deseo: hoy el
deseo nos evita gustar.
:: ROBERTO AGUIRRE MOLINA 11:24 AM [+] ::
...
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